jueves, 28 de enero de 2010

EL ENIGMA DEL CRISTIANISMO

INTRODUCCIÓN

La palabra “Iglesia” aparece por primera vez en el Nuevo Testamento en el verso dieciocho del capítulo dieciséis del evangelio de Mateo, veamos:

Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré MI IGLESIA; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16:18)

¿Qué significa esta palabra? ¿Cuál es su origen? ¿Por qué tantas organizaciones cristianas de nuestros días (Católicos, Luteranos, Pentecostales, Bautistas, Adventistas, etc.) afirman ser la Iglesia que Jesucristo organizó en el primer siglo?















"Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar." (Mateo 18:6)


EKKLÉSIA

La palabra Iglesia es la castellanización de la palabra “ekklēsía”, que a su vez es la transliteración del término griego “εκκλησιαν”, el cual significa literalmente “congregación”.

En la versión griega del Antiguo Testamento (la Septuaginta), la palabra “Iglesia” aparece en el verso veintidós, del capítulo veintidós, del libro de los Salmos, veamos:

Anunciaré tu nombre a mis hermanos: en medio de la IGLESIA (“ekklēsía” en griego) te alabaré”. (Salmos 22:22, Septuaginta)
















Septuaginta: Versión de Rahles-Hanhart


¿Se refería la palabra Iglesia (que se usa en el Nuevo testamento) a un “cuerpo organizado” de creyentes? ¿O se refería sólo a un “grupo numeroso” de personas reunidas “espontáneamente” para escuchar un discurso? ¿O se refería al lugar en el que se reunían estas personas?


“MI IGLESIA”

Éste es el pasaje en el que por primera vez se menciona la palabra “Iglesia” en el Nuevo Testamento (Mateo 16:17-18):

Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré MI IGLESIA; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16:17-18)















Pedro presencia la Transfiguración de Cristo


La frase “MI IGLESIA”, pronunciada por el mismo Señor (Mateo 16:18), no deja lugar para dudas. Definitivamente ese cuerpo organizado de creyentes, que creó Jesús en el primer siglo, era la “Iglesia de Jesucristo”.















Jesus y los Doce Apóstoles


¿Por qué la “Iglesia” le pertenece a Jesucristo? ¿Por qué no dijo Jesús “sobre esta roca edificaré la Iglesia de mi Padre”?
















Jesús calma la tempestad


Jesucristo era la "cabeza" de la Iglesia del primer siglo:

Los apóstoles explicaron las razones del por qué la Iglesia le pertenece a Cristo.

De acuerdo con las enseñanzas de estos hombres santos, fue el mismo Padre Celestial quien puso a Jesús como Cabeza de la Iglesia:

para que EL DIOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, EL PADRE DE GLORIA, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado…, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en CRISTO, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, SOBRE TODO PRINCIPADO Y AUTORIDAD Y PODER Y SEÑORÍO, Y SOBRE TODO NOMBRE QUE SE NOMBRA, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; Y SOMETIÓ TODAS LAS COSAS BAJO SUS PIES, Y LO DIO POR CABEZA SOBRE TODAS LAS COSAS A LA IGLESIA, LA CUAL ES SU CUERPO, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.” (Efesios 1:17-23)

Fue el Padre Celestial quien puso a Jesús como Cabeza, sobre todas las cosas, a la Iglesia, la cual es su “cuerpo”. Es decir, la Iglesia primitiva era un ente organizado que, al igual que un cuerpo humano, estaba constituida por muchos miembros y contaba con una “cabeza” que la dirigía; Jesucristo mismo.















El apóstol Pablo enseñó, enfáticamente, que Jesucristo es la cabeza de la Iglesia, veamos:

Y ÉL ES LA CABEZA DEL CUERPO QUE ES LA IGLESIA, él que es el principio, EL PRIMOGÉNITO DE ENTRE LOS MUERTOS, para que en todo tenga la preeminencia” (Colosenses 1:18)

Este “Cuerpo” o “Iglesia” se comparaba también a una esposa, cuyo marido era el Señor mismo, veamos:

Porque el marido es cabeza de la mujer, así como CRISTO ES CABEZA DE LA IGLESIA, LA CUAL ES SU CUERPO, Y ÉL ES SU SALVADOR. Así que, como LA IGLESIA ESTÁ SUJETA A CRISTO, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como CRISTO AMÓ A LA IGLESIA, Y SE ENTREGÓ A SÍ MISMO POR ELLA” (Efesios 5:23-25)

En los versos 29 y 30 del mismo capítulo 5 de Efesios, Pablo reitera que los miembros de la Iglesia constituyen el “Cuerpo de Cristo”:

Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, PORQUE SOMOS MIEMBROS DE SU CUERPO, DE SU CARNE Y DE SUS HUESOS.” (Efesios 5:29-30)


LA CABEZA DIRIGE AL CUERPO

Cristo tiene toda la autoridad. Él dirige su Iglesia (el Cuerpo de Jesucristo) y él dice que es lo que se debe hacer.
Examinemos, por ejemplo, las palabras de Jesucristo a sus apóstoles poco antes de su ascensión:

"Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén
." (Mateo 28:18-20)


EL CUERPO DE CRISTO ES "LA IGLESIA DE CRISTO"

El saber que la frase “el Cuerpo de Cristo” se refiere a la "Iglesia de Jesucristo” resulta clave para entender algunos pasajes que de otro modo resultarían incomprensibles. Veamos un ejemplo:

Porque de la manera que EN UN CUERPO TENEMOS MUCHOS MIEMBROS, pero no todos los miembros tienen la misma función, así NOSOTROS, SIENDO MUCHOS, SOMOS UN CUERPO EN CRISTO” (Romanos 12:4-5)

En su carta a los Corintios, Pablo enseña que la Iglesia de Jesucristo está constituida por aquellos que han sido Bautizados:

Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. PORQUE POR UN SOLO ESPÍRITU FUIMOS TODOS BAUTIZADOS EN UN CUERPO, SEAN JUDÍOS O GRIEGOS, SEAN ESCLAVOS O LIBRES; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Además, EL CUERPO NO ES UN SOLO MIEMBRO, SINO MUCHOS.” (1 Corintios 12:12-14)


DEBAJO DE LA CABEZA (JESUCRISTO) ESTABAN LOS APÓSTOLES Y LOS PROFETAS

Como maestro en el arte de enseñar a través de metáforas, el apóstol Pablo, compara la constitución u organización de la “Iglesia de Jesucristo” con la organización de un “Cuerpo Humano”:

Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. PORQUE SI TODOS FUERAN UN SOLO MIEMBRO, ¿DÓNDE ESTARÍA EL CUERPO? PERO AHORA SON MUCHOS LOS MIEMBROS, PERO EL CUERPO ES UNO SOLO. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.” (1 Corintios 12:15-21)

De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. VOSOTROS, PUES, SOIS EL CUERPO DE CRISTO, Y MIEMBROS CADA UNO EN PARTICULAR. Y A UNOS PUSO DIOS EN LA IGLESIA, PRIMERAMENTE APÓSTOLES, LUEGO PROFETAS, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.” (1 Corintios 12:26-28)

En la última parte del verso anterior, Pablo menciona a dos oficiales eclesiásticos, bastante conocidos por aquellos que han estudiado, y escudriñado, las escrituras: los “Apóstoles” y los “Profetas”. Pablo afirma que Dios puso en la Iglesia de Jesucristo primeramente Apóstoles y luego Profetas. Esta misma enseñanza es reiterada, y aclarada, en la carta de Pablo a los Efesios:

El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y ÉL MISMO CONSTITUYÓ A UNOS, APÓSTOLES; A OTROS, PROFETAS; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros” (Efesios 4:11)

En los versículos siguientes, el apóstol explica la razón (el propósito, la finalidad) de la existencia de estos oficiales (apóstoles y profetas) en la Iglesia de Jesucristo:

A FIN DE PERFECCIONAR A LOS SANTOS para la obra del ministerio, PARA LA EDIFICACIÓN DEL CUERPO DE CRISTO, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que SIGUIENDO LA VERDAD EN AMOR, CREZCAMOS EN TODO EN AQUEL QUE ES LA CABEZA, ESTO ES, CRISTO, DE QUIEN TODO EL CUERPO, BIEN CONCERTADO Y UNIDO ENTRE SÍ POR TODAS LAS COYUNTURAS QUE SE AYUDAN MUTUAMENTE, SEGÚN LA ACTIVIDAD PROPIA DE CADA MIEMBRO, RECIBE SU CRECIMIENTO PARA IR EDIFICÁNDOSE EN AMOR.” (Efesios 4:12-16)














Jesús se le presentó a Pablo, y habló directamente con él, camino a Damasco. La comunicación directa entre Jesucristo y sus apóstoles (a través de visiones y revelaciones) era una característica esencial de la Iglesia de Jesucristo en el primer siglo.


CRISTO ES LA PRINCIPAL PIEDRA DEL ÁNGULO

La Iglesia de Jesucristo, de la cual se habla en el Nuevo Testamento, tenía a la cabeza a Jesucristo mismo y, luego de él, a los apóstoles y a los profetas:

Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino CONCIUDADANOS DE LOS SANTOS, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre EL FUNDAMENTO DE LOS APÓSTOLES Y PROFETAS, SIENDO LA PRINCIPAL PIEDRA DEL ÁNGULO JESUCRISTO MISMO” (Efesios 2:19-20)



















Jesucristo es la principal piedra del ángulo.











Los Apóstoles son el fundamento secundario, en la tierra, sobre el cual están edificados los miembros de la Iglesia.


TRES COLUMNAS EN LA IGLESIA PRIMITIVA

Es un hecho, más allá de cualquier discusión, que los apóstoles Pedro, Santiago y Juan tenían un lugar destacado dentro del grupo de los doce a quienes Jesús había elegido:

"y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.
Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer
." (Gálatas 2:9-10)









Grabado de Gustave Doré en el que se aprecia a Jesús orando en Getsemaní, y a los apostoles Pedro, Santiago y Juan vencidos por el sueño.

"Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?" (Mateo 26:36-40)

"Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad." (Marcos 14:32-34)


Los apóstoles Pedro, Santiago y Juan también fueron los únicos a quienes Jesús les permitió presenciar la resurrección de la hija de Jairo.










Grabado de Gustave Doré en el que se aprecia a Jesús resucitando a la Hija de Jairo. Pedro, Santiago y Juan acompañan en silencio.

"Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente. Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo. Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme." (Marcos 5:35-39)


Los tres apóstoles también fueron los únicos que presenciaron la Transfiguración de Jesús.












Grabado de Gustave Doré que representa la Transfiguración de Jesús. Pedro, Santiago y Juan yacen en el suelo.

"Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis." (Mateo 17:1-7)


APOSTOLES, PROFETAS Y ¿PONTÍFICES?

La palabra "pontifice" no se encuentra en la Biblia. Jesús jamás utilizó esta palabra para designar a alguno de los oficiales de la Iglesia que él fundó.

La Iglesia primitiva de Jesucristo tenía a la cabeza a Jesucristo mismo. Luego de él estaban los doce apóstoles. Tres de los apóstoles eran considerados como columnas (es decir, como apostoles principales). De estos tres hombres, Pedro destacaba como el lider principal (a él el Señor le había entregado las llaves del reino). Luego de los apóstoles venían los Obispos (o Pastores).

No existe un solo versículo, en el Nuevo Testamento, en el que se mencione al "pontífice".

¿Cuál es el origen de la palabra "pontífice"?

63 años antes del nacimiento de Jesucristo, y a muchos kilómetros de distancia de tierra santa, un hombre se adjudicaba el título de "Pontifex Maximus". Este hombre era el emperador romano Julio Cesar:



















Estatua de bronce de Julio Cesar en Rímini.

La palabra pontífice no se aplicó nunca a lider eclesiastico alguno de la Iglesia Primitiva. No fue sino hasta el siglo IV (d.C.) que la Iglesia Católica decide aplicar este extraño título al obispo de Roma.

El título completo, que en la actualidad se aplica a Joseph Ratzinger, es "Pontifex Maximus".

Es posible que alguien por allí pregunte: "¿Qué el título no era "Sumo Pontífice"?".

Si usted, estimado lector, visitara el Vaticano hoy, le pediríamos que se acercase al pórtico de Bernini (siglo XVII) que es la antesala de la Basílica de San Pedro. Allí podría ver la gran inscripción del Papa patrocinador de la obra. Tanto en ella como en las inscripciones posteriores, que conmemoran la acción de un Papa, veremos que se la da el título, en latín, de "PONTIFEX MAXIMUS". Lo de "Sumo Pontífice" se expresa, sobre todo, en la traducción al español.











El Papa Benedicto XVI es el actual "Pontifex Maximus" de la ICAR


LA APOSTASÍA DE LA IGLESIA PRIMITIVA

Si Jesucristo puso en su Iglesia "primeramente apóstoles y luego profetas", ¿por qué se le llama "pontifex maximus" al líder principal de la iglesia católica en la actualidad?

La respuesta es muy simple: La Iglesia Católica Apostólica y Romana (ICAR) no es la Iglesia que fundó Cristo en el primer siglo.

Cristo estableció como dirigentes de su Iglesia, en la tierra, a doce apóstoles. Jamás existió la intención de que ese consejo desapareciera después de la muerte del salvador. Muy por el contrario, la evidencia hallada en las escrituras muestra una clara disposición de mantener inalterable el consejo de doce apóstoles:











Elección del apóstol Matías luego de la ascensión de Jesucristo. Con él, los apóstoles volvieron a ser doce.


"En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo:
Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio.
Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.
Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. Porque está escrito en el libro de los Salmos:
Sea hecha desierta su habitación,
Y no haya quien more en ella;
y:
Tome otro su oficio.
Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,
comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección
.
Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.
Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido,
para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.
Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles
" (Hechos 1:15-26)


Pedro caminando sobre las aguas. El temperamental apóstol, a quién el Señor Jesús había entregado las llaves del reino de los cielos, fue quien dirigió la reunión en la que se eligió a Matías como sucesor de Judas. Nunca existió en los apóstoles deseo alguno de eliminar el consejo de los doce que Cristo había establecido para dirigir su Iglesia.


LOS ALTARES ESCONDIDOS

Al final de la Segunda Guerra Mundial se envió una comisión a toda Europa para hacer un estudio de todas las iglesias que habían sido destruidas por la guerra. Esto permitió descubrir que en la mayoría de estas iglesias (80%), en el lugar en el que habían estado los altares (en el momento en el que estos templos católicos fueron destruidos), debajo de los altares yacían ocultos altares paganos. Estó dio inicio a una investigación.

Se concluyó que muchas de estas catedrales se construyeron en lugares que eran (por lo menos para quienes las mandaron a edificar) puntos espirituales ocultos muy poderosos, y que después de horas esas mismas iglesias eran utilizadas para lo que nosotros llamamos rituales satánicos. Se concluyó además que esto había estado sucediendo en secreto durante muchos siglos.



















Imagen de una gárgola de piedra, de aspecto terrorífico, asomada en la cornisa de la catedral de Notre-Dam













Otra gárgola de piedra, de aspecto diabólico, asomada en la cornisa de la catedral de Notre-Dame















En estas gárgolas son muchos los rasgos y características demoníacas: orejas puntiagudas, cuernos, colmillos, alas, cola, patas, etc. Todas estas gárgolas estaban asociadas al mal.



Tallado de Cernunos (dios de los brujos) en la catedral de Leon.


En este punto es necesario aclarar que, dentro del clero de la Iglesia Católica Romana, han habido (y hay) individuos buenos, probos y honestos que ignoran, o han ignorado, el fundamento filosófico-ocultista sobre el cual descansa la doctrina de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.


LA APOSTASÍA

Luego de la muerte de los apóstoles de la Iglesia primitiva, el cristianismo cayó gradualmente en una apostasía. La sencilla verdad cristiana se mezcló con las filosofías de los hombres. Poco a poco los cargos importantes (obispos, maestros, etc.) fueron ocupados por personas que lo único que buscaban eran riquezas materiales y las alabanzas del mundo.

El apóstol Pablo profetizó respecto de esta apostasía:

"Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; TANTO QUE SE SIENTA EN EL TEMPLO DE DIOS COMO DIOS, HACIENDOSE PASAR POR DIOS
." (2 Tesalonisenses 2:19-20)

Esta apostasìa universal de la Iglesia de Cristo, sin embargo, no se produjo de un día para otro, sino que fue gradual.

Algunos obispos cristianos de la época de los apóstoles, lograron sobrevivir, por mucho tiempo, a las persecuciones. No obstante, serían posteriormente capturados y asesinados. Prueba de ello es el caso de Policarpo, obispo de Esmirna, quien fuera martirizado en el año 155 después de Cristo.

No obstante, los cristianos, que sobrevivieron a las persecuciones del segundo siglo, caerían, en el fango de la apostasía.

Un ejemplo claro de ello se puede ver en las ceremonias cristianas. Se introdujeron muchos ritos que no habían formado parte de las ordenanzas propias de la Iglesia que fundó nuestro Señor. Un ejemplo de esto es el uso de "agua bendita" para bendecir los terrenos agrícolas, a fin de que sean fértiles. Esta ceremonia es en realidad una modificación de un rito asociado con la fertilidad que fue practicado por brujas y hechiceros de épocas antiguas. Éstos vaciaban el contenido de sus calderos en el terreno agrícola que se quería "fertilizar". A continuación reproduciremos un extracto del capítulo 5 del libro "The God of the Witches" (El Dios de los Brujos) escrito por la antropóloga Margaret Murray en 1931:

"Cuando estaba listo, el caldero era volcado y su contenido se derramaba en el suelo, o también el líquido se distribuía a los devotos para que lo rociaran donde desearan. El derrame debía producir vapor, cuyo ascenso conllevaría (o efectivizaría) la magia simpática. La preparación del líquido para aspersión era obviamente una ceremonia religiosa, y cuando el culto estuvo en su mejor momento y las brujas eran las oficiantes, el líquido sagrado se utilizó para bendecir las cosechas tal como se usa el agua bendita ahora. Al igual que con muchas de las ceremonias de la brujería el significado original se perdió, la religión católica adoptó los antiguos ritos con ligeros cambios..." ("The God of The Witches", Capítulo 5, Magical Ceremonies, escrito por la antropóloga Margaret Murray).

El Agua Bendita en la Película El Exorcista:


Momento preciso en el que el padre Merril arroja agua bendita sobre Linda Blair (la joven endemoniada). El audio del film transmite un sonido semejante al vapor producido por líquido caliente, cada vez que el Agua Bendita toca el cuerpo de Reagan. El evangelio de Jesucristo establecía que a los enfermos se les ungiera con aceite (Santiago 5:14). El Agua bendita es una ceremonia que le pertenece a la Brujería NO A LA LEY DEL EVANGELIO.















Iglesia de San Clemente en Roma. Debajo de este templo católico yace un altar págano.














Escalera que conduce a las partes más bajas de la Iglesia de San Clemente en Roma.














El Templo de Mitra, diseñado como una cueva. Debajo del templo católico de San Clemente, en Roma, se encuentra este altar pagano.

¿Por qué estos templos católicos fueron construidos en lugares donde previamente se había adorado a dioses paganos?

La Catedral de Nore Dame, por ejemplo, fue edificada en un lugar en el que se habían adorado a diferentes dioses paganos. Un testimonio irrefutable de ello lo constituye el "Pilar de los Navegantes", altar pagano en el que se destaca la figura de Cernunos, dios astado de la hechicería. Este altar estaba edificado en el terreno en el que precisamente fue construida la Catedral de Notre Dame.




PROFETAS, APOSTOLES Y ¿CARDENALES?:

El título “cardenal” nunca existió en la iglesia primitiva. No aparece en ninguna parte del Nuevo Testamento. Tampoco encontrará este título en el Antiguo Testamento. Ningún líder de la Casa de Israel (el pueblo del convenio del Antiguo Testamento) ni de la Iglesia de Jesucristo (el pueblo del convenio del Nuevo Testamento) jamás fue llamado por ese nombre.
Más de 300 años después de la muerte de Jesucristo el título no aparece en ningún registro como título de un sacerdote cristiano. El termino cardenal, como título de un líder o sacerdote cristiano no aparece en ningún documento sino hasta el año 1059 d.C.
Es en este año que el Papa (Pontifex maximus) Gregorio VII establece a los cardenales como líderes de la Iglesia Católica Romana. ¿Por qué hizo esto Gregorio VII? ¿Por qué, en lugar de restaurar los títulos Apóstol y Profeta, decidió establecer un grupo de líderes con un título tan extraño?
En tiempos pasados, los cardenales eran los jefes clericales de Roma. La palabra se deriva del latín Cardo, o sea, Visagra, y así se referían a los miembros principales de un clero de origen pagano. Estos eran en la práctica una especie de adivinos o augures.
Estos sacerdotes de la Visagra eran los sacerdotes de Janos, el dios pagano de las puertas y las Visagras. Como dios de las puertas y las visagras, Janos era llamado "dios de los principios", por lo cual el nombre del primer mes del año en el idioma inglés es "January" (enero), y por otra parte, el mismo idioma se designa a los porteros con el nombre de "Janitor", palabra derivada de Janos.
Mucho antes de que apareciera la Roma Pagana o papal, en la remota antigüedad de Babilonia existía una orden similar de altos sacerdotes muy bien conocida: "El Concilio de Pontífices de Babilonia”. El Colegio Cardenalicio con el papa como líder, es copia exacta del primitivo Concilio de pontífices de Babilonia.
¿Por qué Gregorio VII hizo esto?

La respuesta es muy simple: La Iglesia Católica Apostólica y Romana (ICAR) no es la Iglesia que fundó Cristo en el primer siglo


CRÍMENES IMPUNES

Esta es una fotografía de Rafael Sansó, párroco de Vilafamés (de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción), quien fuera detenido (por el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil) después de que los agentes hallaran en el ordenador de la parroquia más de 21.000 archivos de contenido pedófilo, que ocupaban alrededor de 600 GB.
Tras su detención, la titular del Juzgado de Instrucción Número 2 de Castelló ordenó su puesta en libertad al considerar que "no existe riesgo de fuga ni de que se obstaculice la investigación y tampoco de reiteración delictiva".












Fotografía del jefe de la Iglesia Católica belga, cardenal Godfried Danneels (izquierda).

El 24 de junio de 2010 se realizaron en el palacio episcopal de Malinas (al norte de Bruselas), y en la catedral de esa misma ciudad, un allanamiento en busca de pruebas sobre abusos contra menores por parte de religiosos que el cardenal Godfried Danneels habría ocultado.

En los sótanos, del arzobispado en Malinas, la policía halló centenares de fotografías de los cuerpos de dos niñas, Julie y Melissa, violadas y asesinadas por el pederasta Marc Dutroux en 1996, y centenares de páginas más de informes judiciales sobre este caso, que conmocionó a la sociedad belga.

También se encontró documentos relacionados con investigaciones judiciales de casos de pederastia e informes enviados entre magistrados que de ninguna forma tenían que ser conocidos por la Iglesia.

Para los investigadores, de la Fiscalía de Bruselas, el averiguar cómo esos documentos pudieron aterrizar en los sótanos del arzobispado, de la ciudad de Malinas, es un "misterio" que posiblemente nunca sea resuelto, pues el cardenal Godfried Danneels se límita a decir que él "no sabía nada".

¿Cúal fue la reacción del actual Papa de la ICAR, Benedicto XVI, cuando se enteró del allanamiento que puso en evidencia a Daneels?

La agencia de noticias AFP recoge sus palabras:

"Deseo expresaros (...) mi cercanía y mi solidaridad en este momento de tristeza en el que, con algunas modalidades sorprendentes y deplorables, se llevaron a cabo registros, incluso en la catedral de Malinas y en los locales donde el episcopado belga estaba reunido en sesión plenaria" (Véase http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5jDUsxLp72nXmCJh58LOCF1jZ3UQw)

Al hacer esto, Benedicto XVI está cumpliendo con su deber, como lider satanista mundial, de protejer a todas aquellas organizaciones, nacidas en el seno de la ICAR en diferentes épocas, que son satanistas en su esencia. Ejemplos: El Tribunal del Santo Oficio, La Orden de los Legionarios de Cristo (en Mexico), etc.

EL GRAN CISMA DE LA IGLESIA CATÓLICA

EL acontecimiento conocido como el "Gran Cisma" de la Iglesia católica, que diera como resultado la división de la iglesia apóstata en dos grandes organizaciones (Iglesia Católica Romana e Iglesia Católica Ortodoxa Griega), fue el resultado de la pugna entre dos liderazgos que sólo buscaban poder y riqueza.

En en año 857 d.C. el emperador griego Miguel, conocido también como "el beodo", y su ministro Bardas, expulsaron de su sede de Constantinopla a San Ignacio. Le reemplazaron por Focio, quien en seis días recibió todas las órdenes de la Iglesia. Focio se sublevó contra el Papa y se declaró patriarca universal. Su tentativa fracasó. Fue encerrado en un monasterio, donde murió en 886.














Sacerdote ortodoxo sosteniendo una "Cruz Ortodoxa". Nótese la calavera con los brazos cruzados en la base de la cruz.

"En el año 1054, el Papa León IX quien buscaba una alianza con Bizancio, envió una embajada a Constantinopla liderada por el cardenal Humberto de Silva Candida, y formada por los arzobispos Federico de Lorena y Pedro de Amalfi. Los legados papales negaron, a su llegada a Constantinopla, el título de ecuménico al Patriarca Miguel I Cerulario y, además, pusieron en duda la legitimidad de su elevación al patriarcado. El patriarca se negó entonces a recibir a los legados. El cardenal respondió publicando su Dialogo entre un romano y un constantinopolitano, en el que se burlaba de las costumbres griegas y, tras excomulgar a Cerulario mediante una bula que depositó el 16 de julio de 1054 sobre el altar de la Iglesia de Santa Sofía, abandonó la ciudad. A su vez, pocos días después (24 de julio), Cerulario respondió excomulgando al cardenal y a su séquito, y quemó públicamente la bula romana, con lo que se inició el Cisma.
Las causas primarias del cisma fueron sin duda las tensiones producidas por las pretensiones de suprema autoridad (el título de "ecuménico") del Papa de Roma y las exigencias de autoridad del Patriarca de Constantinopla. Efectivamente, el Obispo de Roma reclamaba autoridad sobre toda la cristiandad, incluyendo a los cuatro Patriarcas más importantes de Oriente; los Patriarcas, por su lado, alegaban que el Obispo de Roma solo podía pretender ser un "primero entre sus iguales" o "Primus inter pares". Por su parte, los Papas declaraban que "es necesario que cualquier Iglesia esté en armonía con la Iglesia (de Roma), por considerarla depositaria primigenia de la Tradición apostólica" (San Irineo de Lyon, s. II d. C.). También tuvo gran influencia el Gran Cisma en las variaciones de las prácticas litúrgicas (calendarios y santorales distintos) y disputas sobre las jurisdicciones episcopales y patriarcales.

La Iglesia se dividía entonces a lo largo de líneas doctrinales, teológicas, políticas y lingüísticas (griego para las liturgias en Oriente, latín en las occidentales).
















Bandera del Patriarca Ecuménico de la Iglesia Ortodoxa Griega. Nótese el águila bicéfala. El Gran cisma fue en realidad el resultado de una confrontación entre dos liderazgos que sólo buscaban poder y riqueza material.


LAS CRUZADAS: UNA OFRENDA DE SANGRE PARA EL DIOS DE ESTE MUNDO

El Papa Urbano II (1088-1099) fue quien dió inicio a la "primera cruzada". Este Papa sabía perfectamente que estas "guerras contra los infieles musulmanes" supondría un verdadero "baño de sangre". En 1095, la invitación a la lucha contra los turcos arribaría en embajadas francesas e inglesas a las cortes de las naciones europeas medievales más importantes: Francia, Inglaterra, Alemania y Hungría. El llamamiento formal de Urbano II se sucedió en el penúltimo día del Concilio de Clermont (Francia), jueves 27 de noviembre de 1095, proclamó, al grito de '"Dieu lo volti"'(¡Dios lo quiere!), la denominada primera cruzada (1096-1099).














Ricardo Corazón de León decapitando prisioneros de guerra musulmanes.


MÁS OFRENDAS DE SANGRE PARA EL DIOS DE ESTE MUNDO: LOS CÁTAROS

La persecusión y el asesinato de los Cátaros constituye otro ejemplo, de ofrendas de sangre, de parte de los líderes satanistas de la ICAR, para el dios de este mundo.

Los Cátaros no eran musulmanes, ni judíos, sino cristianos que estaban en desacuerdo con la autoridad papal.

A diferencia de los Judios, a quienes la Iglesia Romana también persiguió con saña, los Cátaros fueron totalmente exterminados.












Documento conteniendo una ilustración que muestra a los Cataros siendo quemados en la hoguera.


"CRIMEN SOLLICITATIONIS"



A lo largo de su historia los satanistas de la ICAR han promovido, sostenido, y ocultado diferentes tipos de perversiones.

Una de las formas más eficaces que encontraron los satanistas del clero católico, para ocultar las perversiones que se producen en su seno, fue la Instrucción conocida como "Crimen sollicitationis (en latín "delito de solicitación").

"Crimen Sollicitationis" refleja la estrategia de la iglesia mantenida durante casi todo el siglo XX respecto a los abusos sexuales. Es un indicativo de la política de ámbito mundial, de absoluto silencio y control de todos los casos de abusos sexuales realizados por clérigos. Es decir, una política explícita y escrita para cubrir los casos de abusos sexuales a menores cometidos por clérigos. Para castigar a aquellos que intenten llamar la atención sobre esos delitos, cometidos por hombres de la Iglesia.

El programa "Panorama", de la BBC de Londres, presentó este documental en el cual se resume los resultados de una investigación sobre pedofilia en el Vaticano:





Estados Unidos

El 25 de marzo de 2010 salio publicado en el New York Times una noticia que estremeció a la opinion pública.

Era una exclusiva sobre el difunto sacerdote Lawrence Murphy, quien abusó durante años de unos 200 niños sordos en Wisconsin y nunca fue denunciado ni expulsado de la Iglesia Católica.

Los documentos publicados establecían que tanto el actual Papa como su número dos y secretario de Estado, Tarcisio Bertone, intentaron tapar el caso cuando dirigían la Congregación para la Doctrina de la Fe.

En 1996, el entonces prefecto Joseph Ratzinger dejó sin respuesta dos cartas sobre el asunto enviadas por el arzobispo de Milwaukee. En ellas se contaban los abusos cometidos por Murphy, que trabajó como educador de niños sordos entre 1950 y 1974.

Ocho meses después de que Ratzinger recibiese las cartas, su número dos, Bertone, ordenó a los obispos comenzar un juicio canónico secreto que podía haber llevado a la expulsión de Murphy. Pero poco después paralizó la orden.

Un día después de esta publicación, Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, explicó que el Vaticano decidió no castigar a Murphy porque cuando conoció las acusaciones el cura estaba "muy enfermo".


Verona, Italia:

Otro espantoso caso de abusos masivos a niños sordomudos, muy similar al ocurrido en Wisconsin, ocurrió en Italia. Sucedió entre 1955 y 1984 en los Institutos Provolo de Verona.

Durante 30 años, varios educadores religiosos de esa institución caritativa católica para niños con problemas auditivos abusaron de decenas de víctimas, niños y niñas, todos ellos sordomudos.

Se trata del escándalo más grave de pederastia clerical conocido en Italia, y fue desvelado en el año 2009 por la revista L'Espresso, que documentó decenas de sevicias, algunas de ellas cometidas incluso bajo el altar y en el confesionario. La denuncia fue firmada por 67 ex alumnos, aunque se cree que las víctimas pueden ser muchas más. Los abusados nombraron a 25 curas y religiosos presuntos pedófilos: de ellos, 13 viven todavía y siete siguen alojados en el Instituto.


UN MAL ENDÉMICO

El abuso sexual contra menores es una realidad de la que no se salva prácticamente ninguna diócesis en los Estados Unidos. Un crimen cometido contra la infancia alrededor del globo por sacerdotes católicos e inclusive obispos y monjas.

La pedofilia es un mal endémico del Clero de la Iglesia Católica del que sólo hasta años recientes se ha comenzado a hablar al salir a la luz incontables casos que han provocado escándalo y dolor entre los fieles de Italia a Estados Unidos, de México a Australia, de China a Africa. Más grave aún, si cabe, ha sido el silencio y complicidad de las jerarquías de numerosas diócesis y de la misma curia vaticana sobre el tema. La política institucional de ocultar y cambiar de parroquia a los sacerdotes abusadores, ha multiplicado exponencialmente los casos de niños y niñas violados.

En 2004 el escándalo se desató en Austria cuando nada menos que el rector del seminario austriaco de St. Poelten, Ulrico Kuechl, dejó el cargo acusado no sólo de mantener relaciones sexuales con numerosos seminaristas sino de prohijar el tráfico de pedopornografía en dicha institución eclesial. Luego de la publicación de una serie de fotografías de sacerdotes del seminario besando y tocando a estudiantes que se preparaban para convertirse en curas, el seminario fue cerrado por orden expresa del Papa Juan Pablo II, en una acción desesperada por atajar el escándalo.

Los fiscales austriacos acusaron a varios seminaristas de descargar imágenes de pornografía infantil de internet. Más de once mil (11,000) imágenes fueron encontradas en los computadores del instituto católico.

El 12 de enero de 2003 uno de los principales exponentes de la Iglesia católica francesa, Monseñor Jean Michel Di Falco, ex obispo auxiliar de París y ex portavoz de la Conferencia Episcopal Francesa (1972-75) fue acusado de abusos sexuales. Un primer caso involucraba a una joven, abusada cuando era menor y posteriormente surgió una víctima más. Dicho caso de pedofilia se sumó a una larga lista de episodios de abusos sexuales que envolvió a las jerarquías católicas francesas a varios niveles, tanto por haberlos cometido como por haberlos ocultado. Otro resonante episodio fue el que protagonizó el obispo Pierre Pican, que fue condenado en Francia a tres meses por encubrir al sacerdote René Bissey, condenado por violar y abusar sexualmente de 11 menores entre 1996 y 1998, por lo cual fue sentenciado a 18 años de prisión. Pican sabía de los abusos cometidos por Bissey en 1996 y a pesar de ello decidió transferirlo a otra parroquia, lugar donde fue arrestado.

La furia se desató en 2004 en el archipiélago Estado de Samoa, en el Pacífico, luego del descubrimiento de que la Iglesia católica australiana había transferido numerosos sacerdotes acusados de abusos en Australia a Samoa.
Fue el caso del sacerdote salesiano, Frank Klep, quien llegó a Samoa en 1994, luego de haber cumplido una condena de nueve meses por cuatro acusaciones de abusos sexuales. Las víctimas fueron varios estudiantes menores de edad. Posteriormente se descubrieron nuevos casos. El arzobispo católico de Samoa aseguró que nadie le había informado de los antecedentes de Klep. Y dijo que fue engañado por los jerarcas de la Iglesia australiana.
El caso de Klep fue reproducido por el diario estadounidense Dallas Morning News como ejemplo de la práctica de la orden de los Salesianos de transferir de un país a otro a los sacerdotes acusados de abusos sexuales, para escapar de los magistrados. Obviamente, el padre provincial de los Salesianos, Ian Murdoch, negó todo.

Además, no sólo diversas diócesis católicas estadounidenses y británicas han tenido que echar mano de sus propiedades y venderlas para afrontar las indemnizaciones. También en Canadá, la diócesis católica de San Giorno (Terranova) tuvo que vender todas sus propiedades (unas 150) para obtener 10 millones de dólares para afrontar las indemnizaciones de las víctimas del sacerdote Kervin Bennett, quien cometió abusos a lo largo de 30 años.
En Italia, una condena a nueve años de reclusión fue pedida por el ministerio público de Bérgamo, para dos ancianas monjas acusadas de haber cometido abusos sexuales en 8 niños de edades comprendidas entre los 4 y 5 años de edad. Los abusos fueron cometidos en 1999 cuando las dos monjas prestaban servicio en el jardín de niños de Cazzano, Sant Andrea, en Valle Seriana, Italia. Las monjas fueron halladas culpables.

El 24 de agosto de 2003, el sacerdote John Geoghan, fue asesinado en una cárcel de Massachussets. Geoghan, en ese entonces de 65 años de edad, había sido suspendido a divinis por la Iglesia estadounidense por los abusos cometidos en perjuicio de más de 130 niños. Su caso destapó la indignación en Boston y el descubrimiento de miles de abusos sexuales perpetrados por sacerdotes en dicha diócesis.

La opinión pública chilena fue sacudida por la acusación contra el cura José Andrés Aguirre Ovalle, por haber abusado sexualmente de dos niñas de 14 y 16 años, hijas de un matrimonio del cual era padrino de su tercer hijo. Desde los años 80 cometió abusos a través de un largo periplo por establecimientos educacionales de donde fue separado por situaciones irregulares, e incluso luego de ser acusado de haber embarazado a otra menor. Nunca fue suspendido y como castigo se lo envió en una misión a Costa Rica por el término de tres años. También el obispo chileno Francisco, José Cox Huneeus, fue acusado de una larga cauda de abusos a menores.
Una investigación resultó en la renuncia a su cargo de obispo en La Serena. El Papa Juan Pablo II informó oficialmente de la aceptación de la renuncia de Cox como arzobispo de La Serena y dijo que la misma era a consecuencia “de las múltiples tareas que le había confiado la conferencia Episcopal en el ámbito nacional”. El Papa ocultó las verdaderas razones de la separación y renuncia del obispo cuestionado. Fue destinado a la preparación del Jubileo 2000 de la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Ningún especialista ha podido determinar cual es la razón de porque estos sacerdotes criminales prefieren a los niños varones más que a las niñas.


¿UNA MANO PROTECTORA?

En el siguiente video, a partir del minuto 2:35 hasta el minuto 7:00, se expone, con cierto detalle, la forma en que la cúpula que gobierna la ICAR proteje a los curas que han abusado sexualmente de niños:



La siguiente fotografía muestra a Marcial Maciel:
















Este sacerdote mexicano, que abusó de muchos niños a su cargo, fue protegido por Juan Pablo II hasta el día de su muerte.


LA RAÍZ DEL MAL

Esta impresionante foto muestra a Adolfo Hitler estrechando la mano de dos sacerdotes Jesuitas:
















En esta otra fotografía vemos al nuncio papal Cesare Orsenigo y a Adolfo Hitler:




















Ahora examinemos esta otra fotografía. El Cardenal Secretario de Estado, Eugenio Pacelli (quien más tarde se convertiría en el Papa Pio XII) firma el Concordato entre la alemania Nazi y el Vaticano en una ceremonia formal en Roma el 20 de julio de 1933. El Vice-Canciller nazi Franz von Papen está sentado a la izquierda, Pacelli en el medio, y Rudolf a la derecha:
















LOS ENEMIGOS DEL DRAGÓN

Luego de la muerte de los apóstoles la Iglesia que fundó Jesucristo, en el primer siglo, cayó en una apostasía. Ya para el siglo X, de la era común, la Iglesia apóstata estaba absolutamente controlada por satanistas generacionales.

Esta institución apóstata, sin embargo, pronto se enfrentaría a duros rivales.


LA MASONERÍA

la Masonería moderna (o Francmasonería) tiene su origen en los gremios de constructores medievales de castillos y catedrales, que evolucionaron hacia comunidades de tipo especulativo e intelectual, conservando parte de sus antiguos ritos y símbolos. Este proceso llegó a su culminación a comienzos del siglo XVIII.

La palabra francmasonería, la misma que es sinómino de masonería en español, proviene del francés francmaçonnerie y éste de francés maçon (albañil). También se admite la forma de masónico o masónica como sinómino de masón o masona.



En los países anglosajones, a diferencia de los hispanoparlantes, masonry se refiere a la albañilería o mampostería, mientras que "freemasonry" se refiere a la Fraternidad Masónica.

Los constructores medievales, denominados masones, disponían de lugares de reunión y cobijo, denominados logias, situados normalmente en las inmediaciones de las obras. Era común a los gremios profesionales de la época el dotarse de reglamentos y normas de conducta de régimen interior. Solían también seguir un modelo ritualizado para dar a sus miembros acceso a ciertos conocimientos o al ejercicio de determinadas funciones. Los masones destacaron especialmente en estos aspectos.

Al haber participado de las contrucciones de catedrales, los masones eran conscientes del grado de ocultismo y satanismo que existía en los niveles más altos del clero católico.

Desde el siglo XVII, algunas logias de masones operativos comenzaron a recibir como miembros a personas ajenas al oficio, generalmente clientes, nobles o benefactores. El perfil de estos masones aceptados solía ser el de intelectuales humanistas, interesados por la antigüedad, las ciencias experimentales nacientes, etc. Las logias de este tipo se convirtieron en un espacio de librepensamiento.

La jerarquía de la ICAR (Iglesia Católica Apostólica Romana) ha condenado la filiación a la masonería, en muchos documentos.

Por ejemplo, el Papa Clemente XII condena la masonería en In Eminenti,24 de abril, de 1738. Luego el Sumo Pontifice Benedicto XIV la condena en el documento conocido como Providas, emitido el 18 de mayo de 1751.

Otros documentos en los que la masonería es condenada son los siguientes:

Pío VII, Ecclesiam a Jesu Christo, 13 sept., 1821.
León XII, Quo Graviora, 13 de marzo de 1825.
Pío VIII, Traditi Humilitati, encíclica, 24 de mayo de 1829.
Gregorio XVI, Mirari Vos, encíclica, 15 de agosto de 1832.
Pío IX, Qui Pluribus, encíclica. 9 nov., 1846.
León XIII, Humanum Genus, encíclica, 20 de abril de 1884.
Dall´alto dell´Apostolico Seggio, encíclica,15 de octubre de 1890.
Inimica Vos, encíclica 8 diciembre de 1892.
Custodi Di Quella Fede, encíclica 8 diciembre de 1892.

El antiguo Código de Ley Canónica (ley oficial de la Iglesia Católica) del año 1917, condena la Masonería explícitamente.

Canon 2335: "Personas que entran en asociaciones de la secta masónica o cualquier otra del mismo tipo que conspire contra la Iglesia y la autoridad civil legítima, contraen excomunión simplemente reservada a la Sede Apostólica."

La pregunta que cualquier historiador imparcial debe hacerse en este punto es la siguiente: ¿Por qué la jerarquía católica condenó en el pasado a la masonería?

La masonería promovió la independencia de varias naciones del continente americano. Con esto no sólo los liberaba del yugo español sino también de la "mano de hierro" de la jerarquía católica. Esta es la razón por la que , por ejemplo, la "Santa Inquisición" sólo asesinara a unos cuantos centenares de personas en América, a diferencia de lo que sucedió en Europa en donde los muertos a manos del "Santo Oficio" llegaron a la escalofriante cifra de 1'000,000 de ejecutados (entre valdenses, cátaros, luteranos, calvinistas, judíos, los mismos católicos, etc.)

En la actualidad muy pocos americanos saben que el Vaticano "condenó" La Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América como malvada y llamó a la Constitución de Estados Unidos un "Documento satánico" (Avro Manhattan, The Dollar and the Vatican, Ozark Book Publishers, 1988, pág. 26).


LA CONSPIRACIÓN CONTRA LA MASONERÍA

Por motivo del éxito que obtuvieron los movimientos independentistas en américa, gracias al soporte logistico y financiero de los masones, los satanistas generacionales decidieron enfrentar a la masonería de una manera más eficaz. Entendiendo que sería prácticamente imposible acabar con las armas a la masonería, los satanistas decidieron infiltrarse en la masonería y destruirla desde dentro. Los satanistas introducirían (en la masonería) elementos de ocultismo y hechicería, los cuales minarían su prestigio y la destruirían poco a poco.


MASONES E ILUMINATIS

Después del asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963, el Rito escocés de la masonería (Scottish-Rite) erigió un obelisco en la Plaza Dealey. En su tumba, en el cementerio de Arlington, se encendió una "llama eterna", que está encendida hasta hoy:



















¿Por qué hicieron esto los masones si Kennedy no era Masón?




LA MASONERÍA NO ES UNA IGLESIA O RELIGIÓN

En ningún sentido la Masonería es una Iglesia cristiana. Jamás en su historia la masonería a pretendido vincularse con la Iglesia que organizó Jesucristo en el primer siglo.

La masonería es una sociedad filantrópica, una especie de "Club Social", a la que pueden unirse personas de cualquier religión con el único requisito de que crean en un ser supremo. A este ser supremo, los masones le llaman "El Gran Arquitecto". Este Gran Arquitecto puede ser Alá (para los árabes), YHWH, Elohim, etc.

Cuando los Satanistas Generacionales infiltran la masonería, y toman el control de ciertas logias, deciden mantener los términos, expresiones, símbolos y señas de los masones pero con interpretaciones diferentes. Para los Satanistas Generacionales el Gran Arquitecto es Lucifer.

Ahora bien, demostrando gran eficacia, los satanistas generacionales gradualmente lograron infiltrarse en las lógias masónicas. En la actualidad se puede afirmar que gran parte de las Lógias Masónicas han sido contaminadas por estos satanistas. En las lógias que yacen bajo el control de los satanistas generacionales se practican rituales ocultistas.

Existen todavía, sin embargo, lógias de caracter independentista, altruista y filantrópico (el mismo que promovió la independencia de américana).

Entendiendo esto, podemos darnos cuenta que la masonería actual ya no es la misma organización de comienzos del siglo XVIII hasta mediados del XIX. La masonería actual es básicamente un "Gran Club Social" donde convergen "los buenos y los malos".


UNA LUZ EN EL FONDO DEL TUNEL









Martín Lutero, Juan Calvino y José Smith. Algunos de los hombres que dieron origen a movimientos religiosos, contrarios a la autoridad eclesiastica romana, y que existen hasta el día de hoy..


MARTÍN LUTERO Y EL PROTESTANTISMO

Contrariando la voluntad de sus padres, Martín Lutero (nacido en Eisleben, Alemania, el 10 de noviembre de 1483) se hizo monje agustino en 1505 y comenzó a estudiar Teología en la Universidad de Wittenberg, en donde se doctoró en 1512.

Siendo ya profesor comenzó a criticar la situación en la que se encontraba la Iglesia católica: Lutero protestaba por la frivolidad en la que vivía gran parte del clero (especialmente las altas jerarquías, como había podido contemplar durante una visita a Roma en 1510) y también el que las bulas eclesiásticas -documentos que teóricamente concedían indulgencias a los creyentes por los pecados cometidos- fueran objeto de un tráfico puramente mercantil.

Su exhortación para que la Iglesia regresara a las enseñanzas de la Biblia impulsó la transformación del cristianismo y provocó la Contrarreforma, como se conoce a la reacción de la Iglesia Católica Romana frente a la Reforma protestante. Sus contribuciones a la civilización occidental fueron más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina Bora el 13 de junio de 1525 inició un movimiento de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas.

Las indulgencias (obra maestra de los satanistas romanos del siglo XVI) constituían la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época, cualquier persona podía comprar una indulgencia, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el Purgatorio. El fraile dominico Johann Tetzel había sido reclutado para viajar por los territorios episcopales de Alberto de Brandeburgo (Arzobispo de Maguncia) vendiendo indulgencias, con el dinero obtenido por dicho medio, se esperaba financiar la edificación de la Basílica de San Pedro en Roma, Italia, y comprar un obispado para Alberto de Hohenzollern.

Lutero vio este tráfico de indulgencias, no solo como un abuso de poder, sino como una mentira, que no teniendo base en las Escrituras podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en la mentira de las indulgencias, dejando de lado la confesión y el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517. Pero su enojo siguió creciendo y, según la tradición, el 31 de octubre de 1517 fueron clavadas las 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del Papa para conceder indulgencias.

El máximo representante del satanismo romano de aquel entonces, el Papa León X, se dió cuenta del peligro potencial que representaba Martín Lutero para los interesés de la ICAR. Esto se hace evidente, para los investigadores, cuando declara que Lutero era un "borracho alemán quien escribió las tesis" y que "cuando esté sobrio, cambiará de parecer" (Philip Schaff, History of the Christian Church [Charles Scribner's Sons, 1910], 7:99; W.G. Polack, The Story of Luther [Concordia Publishing House, 1931], p. 45)

Al ver que sus intentos por anular a Lutero (a través del desprestigio) habían fracasado, los satanistas decidieron ser "más drásticos":

El Papa León X ordenó en 1518 al profesor dominico de teología Silvestre Mazzolini investigar el tema. Éste denunció que Lutero se oponía de manera implícita a la autoridad del Sumo Pontífice, al mostrar desacuerdo con una de sus bulas, por lo que declaró a Lutero hereje y escribió una refutación académica de sus tesis. En ella mantuvo la autoridad papal sobre la Iglesia y condenó cada "desviación" como una apostasía. Lutero replicó de igual manera y se desarrolló una controversia.

Lutero tomó parte en la convención agustina en Heidelberg. Allí el debate se elevó hasta el punto que Lutero expresó sus dudas sobre el poder absoluto y la autoridad del Papa, debido a que las doctrinas de "Tesorería de la Iglesia" y la "Tesorería de los Méritos", que servían para reforzar la doctrina y práctica de las indulgencias, se basaban en la bula Unigenitus (1343) del Papa Clemente VI. En vista de su oposición a esa doctrina, Lutero fue calificado de hereje, y el Papa, decidido a suprimir sus puntos de vista, ordenó llamarlo a Roma, viaje que no se realizó por problemas políticos.

Lutero, que antes profesaba obediencia implícita a la Iglesia, negaba ahora abiertamente la autoridad papal y apelaba a que se efectuara un concilio. También declaraba que el papado no formaba parte de la inmutable esencia de la Iglesia original.

Cuando Johann Eck retó a Carlstadt, un colega de Lutero, a un debate en Leipzig, Lutero se unió a este debate (27 de junio–18 de julio de 1519), en el curso del cual negó el derecho divino del solio papal y la autoridad de poseer el "poder de las llaves", que según él había sido otorgado a la Iglesia (como congregación de fe). Negó que la pertenencia a la Iglesia católica occidental bajo la autoridad del Papa fuera necesaria para la salvación, manteniendo la validez de la Iglesia Ortodoxa de Oriente. Después del debate, Johann Eck aseguró que había forzado a Lutero a admitir la similitud de su propia doctrina con la de Jan Hus, quien había sido quemado en la hoguera.

El 3 de enero de 1521 fue publicada en Roma la bula papal, Decet Romanum Pontificem, por la que León X excomulgaba a Lutero.

El emperador Carlos V inauguró la Dieta imperial de Worms el 22 de enero de 1521. Lutero fue llamado a renunciar o reafirmar su doctrina y le fue otorgado un salvoconducto para garantizar su seguridad.

Lutero se presentó ante las Dieta el 16 de abril. Johann Eck, un asistente del Arzobispo de Tréveris, presentó a Lutero una mesa llena de copias de sus escritos. Le preguntó a Lutero si los libros eran suyos y si todavía creía en lo que esas obras enseñaban. Lutero pidió un tiempo para pensar su respuesta, el cual le fue concedido. Lutero oró, consultó con sus amigos y mediadores y se presentó ante la Dieta al día siguiente. Cuando se trató el asunto en la Dieta, el consejero Eck le pidió a Lutero que respondiera explícitamente: "Lutero, ¿rechaza sus libros y los errores que en ellos se contiene?", a lo que Lutero respondió: "Que se me convenza mediante testimonios de la Escritura y claros argumentos de la razón —porque no le creo ni al Papa ni a los concilios, ya que está demostrado que a menudo han errado, contradiciéndose a sí mismos— por los textos de la Sagrada Escritura que he citado, estoy sometido a mi conciencia y ligado a la palabra de Dios. Por eso no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo en contra de la conciencia no es seguro ni saludable". Luego añadió estas palabras: "¡No puedo hacer otra cosa; esta es mi postura! ¡Que Dios me ayude!"

En los siguientes días se hicieron conferencias privadas para determinar el destino de Lutero. Antes de que la decisión fuese tomada, Lutero abandonó Worms. Durante su regreso a Wittenberg desapareció.

El emperador redactó el Edicto de Worms el 25 de mayo de 1521, declarando a Martín Lutero prófugo y hereje, y prohibiendo sus obras.

La desaparición de Lutero durante el viaje de regreso de Wittenberg fue planeada. Federico el Sabio dispuso que una escolta enmascarada a caballo capturase a Lutero y lo llevase al castillo de Wartburg en Eisenach, donde permaneció cerca de un año. Le creció una amplia y brillante barba, tomó el atuendo de un caballero y se asignó el pseudónimo de Junker Jörg (Caballero Jorge). Durante este periodo de estadía forzada, Lutero trabajó a paso firme en la traducción del Nuevo Testamento.

Uno de los grandes aportes de Lutero es la traducción de la Biblia al Alemán. Cuando Lutero tradujo la Biblia al idioma alemán, la mayoria de la sociedad era analfabeta. La Iglesia tenía el control del conocimiento, sus miembros eran estudiosos y educados, en contraste con la sociedad analfabeta que adquiría sus conocimientos a través de la transmision oral, la memorización y la repetición de los textos bíblicos. Lutero hizo posible el acceso al conocimiento, la información y la educación, desmitificando la Biblia con el fin de lograr la búsqueda de la verdad. Lutero facilitó la propagación del protestantismo, siendo la primera persona que imprimió un libro, - la Biblia alemana - la cual tradujo de un manuscrito sagrado a la lengua materna de esa nación. De esta forma le restó el poder a la Iglesia católica romana sobre el pueblo Alemán, y precursó la reforma protestante, que ocurrió gracias a la impresión de la Biblia que Lutero había traducido. La intención de Lutero era que el pueblo tuviera acceso directo a la fuente sin la necesidad de intermediarios, haciendo posible la interpretación libre de los textos sagrados y la erradicación del analfabetismo en la sociedad alemana. La traducción de la Biblia la inició durante su estadía en el castillo de Wartburg en 1521. Estando escrita ésta en latín medieval, Lutero la tradujo al griego para posteriormente hacerlo al idioma alemán, con la ayuda de diccionarios en griego, latín, hebreo y alemán. Éste deseaba traducirla del griego al alemán, con la intención de revelar las escrituras con exactitud. Inicialmente sólo incluyó el Nuevo Testamento, ya que los textos originales del Antiguo Testamento no estaban escritos en latín o en griego. El Antiguo Testamento estaba escrito en Caldeo-Arameo (idioma que carece de vocales en el sistema escrito; compuesto por letras consonantes) y solamente los rabinos conocían qué letras se escribían. Lutero utilizó una edición griega del Nuevo Testamento que originalmente fue escrita en griego por Erasmo, texto que más tarde fue llamado Textus Receptus. Durante el proceso de traducción, Lutero visitó pueblos y mercados cercanos con la intención de investigar el dialecto común de la lengua alemana. Escuchaba a las personas hablar, para así poder transcribir en lenguaje coloquial. La traducción se publicó en septiembre de 1522, lo que causó gran conmoción en la Iglesia católica romana. Lutero le dedicó la Biblia alemana a Federico El Sabio, a quien estimaba grandemente.

Lutero tenía una mala percepción de los libros de Ester, Hebreos, Santiago, Judas y del Apocalipsis. Llamaba a la epístola de Santiago una "epístola de paja", encontrando que era muy poco lo que apuntaba a Cristo y su obra salvadora. También tenía duras palabras para el Apocalipsis, del que decía que no podía "de ninguna forma detectar que el Espíritu Santo lo haya producido".[13] Tenía razones al cuestionar la apostolicidad de estos libros, debido a que la iglesia primitiva los catalogaba como antilegomena, lo que significaba que no eran aceptados sin reservas, al contrario que los canónicos. Aun así Lutero no los eliminó de su edición de las Escrituras. Lutero incluyó como apócrifos aquellos pasajes que, encontrándose en la Septuaginta griega, no lo estaban en los textos Masoréticos disponibles en aquel entonces. Estos fueron incluidos en las primeras traducciones, pero luego omitidos y calificados como "de buena lectura", pero no como palabra inspirada por Dios. La exclusión de estos textos fue adoptada desde un comienzo por casi todos los evangélicos.

La primera traducción completa al alemán, inclusive el Antiguo Testamento, se publicó en 1534 en seis tomos y fue producto del esfuerzo común de Lutero, Johannes Bugenhagen, Justus Jonas, Caspar Creuziger, Philipp Melanchthon, Matthäus Aurogallus y George Rörer. Lutero continuó refinando su traducción durante el resto de su vida, trabajo que fue tomado como referencia para la edición de 1546, el año de su muerte. Como se ha mencionado anteriormente, el trabajo de traducción de Lutero ayudó a estandarizar el alemán del Sacro Imperio (desde el cual se construiría la nación alemana, en el siglo XIX) y es considerado como uno de los pilares de la literatura alemana.

Martín Lutero percibía la apostasía que reinaba en el seno del papado. Sin embargo, al no contar con mayores elementos de juicio nunca pudo sentirse completamente satisfecho de su accionar (Lutero, al igual que muchos sacerdotes católicos en la actualidad, ignoraba que el Papa era un satanista generacional).

Lutero compartía la creencia medieval de que la brujería existía y era antagónica al cristianismo. Es por ello que las brujas y los hechiceros fueron perseguidos en los territorios protestantes. Lutero compartía algunas de las supersticiones sobre la brujería que eran comunes en su tiempo. Aseguraba incluso que las brujas, con la ayuda del demonio, podían robar leche simplemente al pensar en una vaca. En su Catecismo Menor Lutero enseña que la brujería era un pecado contra el segundo mandamiento.

El 17 de febrero de 1546, pasadas las 8 de la tarde de ese día, Lutero sufrió dolores en el pecho. Al irse a la cama oró diciendo: «En tus manos encomiendo mi espíritu; me has redimido, oh Señor, fiel Dios», tal y como se oraba habitualmente cuando llegaba la hora de la muerte. A la una de la madrugada despertó con un agudo dolor de pecho y fue envuelto con toallas calientes.

Sabiendo que su muerte era inminente, le agradeció a Dios por haberle revelado a su Hijo, en quien él había creído. Sus compañeros Justus Jonás y Michael Coelius gritaron: «Reverendo padre, ¿está listo para morir confiando en su Señor Jesucristo y confesando la doctrina que enseñó en su nombre?» Un distintivo «sí» fue la respuesta de Lutero. Murió a las 2:45 del 18 de febrero de 1546 en Eisleben, la ciudad donde nació. Fue enterrado en la Iglesia del Palacio de Wittenberg, cerca del púlpito desde el cual había transformado al cristianismo.

Legado

Martín Lutero fue el principal artífice de la Reforma protestante, en la que tuvo un papel mucho más destacado que otros reformadores. Gracias a la imprenta, sus escritos se leyeron en toda Alemania y ejercieron influencia sobre otros muchos reformadores y pensadores, dando origen a diversas tradiciones protestantes en Europa y en el resto del mundo.











Biblia de Lutero de 1534.

Por su traducción de la Biblia, Lutero es considerado además uno de los fundadores de la literatura en alemán.

En los territorios luteranos disminuyó grandemente el poder absoluto de los reyes. Católicos y protestantes sostuvieron entre sí terribles guerras religiosas. Un siglo después de las protestas de Lutero, una revuelta en Bohemia provocó la Guerra de los Treinta Años, un conflicto entre católicos y protestantes que arrasó gran parte de Alemania y acabó con la vida de cerca de un tercio de la población.


JOSÉ SMITH y LA IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS

Tal vez este nombre no le sea indiferente a nadie, bueno a casi nadie. En más de alguna oportunidad tal vez han golpeado la puerta de su casa dos jóvenes extranjeros, vestidos de igual manera ambos, (muy corteses por cierto) llamándose a si mismos misioneros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días; y usted recién ahí por su apariencia reacciona y piensa: ¡ah, si son mormones!.
José Smith es el fundador de esta denominación. Smith nació el 23 de Diciembre de 1805, en Sharon, Vermont, EE.UU.













José Smith, fundador de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días


La historia de José Smith, relatada por su propio autor, es la siguiente:

"Debido a las muchas noticias que personas mal dispuestas e insidiosas han hecho circular acerca del origen y progreso de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, con las cuales sus autores han intentado combatir su reputación como Iglesia y su progreso en el mundo, se me ha persuadido a escribir esta historia para sacar del error a la opinión pública y presentar a los que buscan la verdad los hechos tal como han sucedido, tanto en lo concerniente a mí, así como a la Iglesia, y lo hago hasta donde el conocimiento de estos hechos me lo permite.

En este relato presentaré con verdad y justicia los varios sucesos que con esta Iglesia se relacionan, tal como han sucedido, o como en la actualidad existen, siendo ocho, con éste [1838], los años que han transcurrido desde la organización de dicha Iglesia.

Nací en el año de nuestro Señor mil ochocientos cinco, el día veintitrés de diciembre, en el pueblo de Sharon, Condado de Windsor, Estado de Vermont. Tendría yo unos diez años de edad, cuando mi padre, que también se llamaba José [Joseph] Smith, salió del Estado de Vermont y se trasladó a Palmyra, Condado de Ontario (hoy Wayne), Estado de Nueva York. Como a los cuatro años de la llegada de mi padre a Palmyra, se mudó con su familia a Manchester, en el mismo Condado de Ontario.


Once personas integraban su familia, a saber, mi padre Joseph Smith; mi madre, Lucy Smith (cuyo apellido de soltera era Mack, hija de Solomon Mack); mis hermanos Alvin (fallecido el 19 de noviembre de 1823, a los veinticinco años de edad), Hyrum, yo, Samuel Harrison, William, Don Carlos, y mis hermanas Sophronia, Catherine y Lucy.

Durante el segundo año de nuestra residencia en Manchester, surgió en la región donde vivíamos una agitación extraordinaria sobre el tema de la religión. Empezó entre los metodistas, pero pronto se generalizó entre todas las sectas de la comarca. En verdad, parecía repercutir en toda la región, y grandes multitudes se unían a los diferentes partidos religiosos, ocasionando no poca agitación y división entre la gente; pues unos gritaban: “¡He aquí!”; y otros: “¡He allí!” Unos contendían a favor de la fe metodista, otros a favor de la presbiteriana y otros a favor de la bautista.

Porque a pesar del gran amor expresado por los conversos de estas distintas creencias en el momento de su conversión, y del gran celo manifestado por los clérigos respectivos, que activamente suscitaban y fomentaban este cuadro singular de sentimientos religiosos —a fin de lograr convertir a todos, como se complacían en decir, pese a la secta que fuere— sin embargo, cuando los conversos empezaron a dividirse, unos con este partido y otros con aquél, se vio que los supuestos buenos sentimientos, tanto de los sacerdotes como de los conversos, eran más fingidos que verdaderos; porque siguió una escena de gran confusión y malos sentimientos —sacerdote contendiendo con sacerdote, y converso con converso— de modo que toda esa buena voluntad del uno para con el otro, si es que alguna vez la abrigaron, se había perdido completamente en una lucha de palabras y contienda de opiniones.

Por esa época tenía yo catorce años de edad. La familia de mi padre se convirtió a la fe presbiteriana; y cuatro de ellos ingresaron a esa iglesia, a saber, mi madre Lucy, mis hermanos Hyrum y Samuel Harrison, y mi hermana Sophronia.

Durante estos días de tanta agitación, invadieron mi mente una seria reflexión y gran inquietud; pero no obstante la intensidad de mis sentimientos, que a menudo eran punzantes, me conservé apartado de todos estos grupos, aunque concurría a sus respectivas reuniones cada vez que la ocasión me lo permitía. Con el transcurso del tiempo llegué a inclinarme un tanto a la secta metodista, y sentí cierto deseo de unirme a ella, pero eran tan grandes la confusión y la contención entre las diferentes denominaciones, que era imposible que una persona tan joven como yo, y sin ninguna experiencia en cuanto a los hombres y las cosas, llegase a una determinación precisa sobre quién tenía razón y quién no.

Tan grande e incesante eran el clamor y el alboroto, que a veces mi mente se agitaba en extremo. Los presbiterianos estaban decididamente en contra de los bautistas y de los metodistas, y se valían de toda la fuerza del razonamiento, así como de la sofistería, para demostrar los errores de aquéllos, o por lo menos, hacer creer a la gente que estaban en error. Por otra parte los bautistas y los metodistas, a su vez, se afanaban con el mismo celo para establecer sus propias doctrinas y refutar las demás.

En medio de esta guerra de palabras y tumulto de opiniones, a menudo me decía a mí mismo: ¿Qué se puede hacer? ¿Cuál de todos estos grupos tiene razón; o están todos en error? Si uno de ellos es verdadero, ¿cuál es, y cómo podré saberlo?

Agobiado bajo el peso de las graves dificultades que provocaban las contiendas de estos grupos religiosos, un día estaba leyendo la Epístola de Santiago, primer capítulo y quinto versículo, que dice: Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

Ningún pasaje de las Escrituras jamás penetró el corazón de un hombre con más fuerza que éste en esta ocasión, el mío. Pareció introducirse con inmenso poder en cada fibra de mi corazón. Lo medité repetidas veces, sabiendo que si alguien necesitaba sabiduría de Dios, esa persona era yo; porque no sabía qué hacer, y a menos que obtuviera mayor conocimiento del que hasta entonces tenía, jamás llegaría a saber; porque los maestros religiosos de las diferentes sectas entendían los mismos pasajes de las Escrituras de un modo tan distinto, que destruían toda esperanza de resolver el problema recurriendo a la Biblia.


Finalmente llegué a la conclusión de que tendría que permanecer en tinieblas y confusión, o de lo contrario, hacer lo que Santiago aconsejaba, esto es, recurrir a Dios. Al fin tomé la determinación de “pedir a Dios”, habiendo decidido que si él daba sabiduría a quienes carecían de ella, y la impartía abundantemente y sin reprochar, yo podría intentarlo.

Por consiguiente, de acuerdo con esta resolución mía de recurrir a Dios, me retiré al bosque para hacer la prueba. Fue por la mañana de un día hermoso y despejado, a principios de la primavera de 1820. Era la primera vez en mi vida que hacía tal intento, porque en medio de toda mi ansiedad, hasta ahora no había procurado orar vocalmente.

Después de apartarme al lugar que previamente había designado, mirando a mi derredor y encontrándome solo, me arrodillé y empecé a elevar a Dios el deseo de mi corazón. Apenas lo hube hecho, cuando súbitamente se apoderó de mí una fuerza que me dominó por completo, y surtió tan asombrosa influencia en mí, que se me trabó la lengua, de modo que no pude hablar. Una densa obscuridad se formó alrededor de mí, y por un momento me pareció que estaba destinado a una destrucción repentina.

Mas esforzándome con todo mi aliento por pedirle a Dios que me librara del poder de este enemigo que se había apoderado de mí, y en el momento en que estaba para hundirme en la desesperación y entregarme a la destrucción —no a una ruina imaginaria, sino al poder de un ser efectivo del mundo invisible que ejercía una fuerza tan asombrosa como yo nunca había sentido en ningún otro ser— precisamente en este momento de tan grande alarma vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí.

No bien se apareció, me sentí libre del enemigo que me había sujetado. Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Éste es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!

Había sido mi objeto recurrir al Señor para saber cuál de todas las sectas era la verdadera, a fin de saber a cuál unirme. Por tanto, luego que me hube recobrado lo suficiente para poder hablar, pregunté a los Personajes que estaban en la luz arriba de mí, cuál de todas las sectas era la verdadera (porque hasta ese momento nunca se me había ocurrido pensar que todas estuvieran en error), y a cuál debía unirme.

Se me contestó que no debía unirme a ninguna, porque todas estaban en error; y el Personaje que me habló dijo que todos sus credos eran una abominación a su vista; que todos aquellos profesores se habían pervertido; que “con sus labios me honran, pero su corazón lejos está de mí; enseñan como doctrinas los mandamientos de los hombres, teniendo apariencia de piedad, mas negando la eficacia de ella”.

De nuevo me mandó que no me uniera a ninguna de ellas; y muchas otras cosas me dijo que no puedo escribir en esta ocasión. Cuando otra vez volví en mí, me encontré de espaldas mirando hacia el cielo. Al retirarse la luz, me quedé sin fuerzas, pero poco después, habiéndome recobrado hasta cierto punto, volví a casa. Al apoyarme sobre la mesilla de la chimenea, mi madre me preguntó si algo me pasaba. Yo le contesté: “Pierda cuidado, todo está bien; me siento bastante bien”.


La Primera Visión de José Smith:



El Libro de Mormón

Algunos predicadores y otros profesores de religión rechazan el relato de la Primera Visión de José Smith. Se desata entonces la persecución contra este joven. Leamos en las propias palabras de José, lo que sucedió luego de su visión:

"A los pocos días de haber visto esta visión, me encontré por casualidad en compañía de uno de los ministros metodistas, uno muy activo en la ya mencionada agitación religiosa; y hablando con él de asuntos religiosos, aproveché la oportunidad para relatarle la visión que yo había visto. Su conducta me sorprendió grandemente; no sólo trató mi narración livianamente, sino con mucho desprecio, diciendo que todo aquello era del diablo; que no había tales cosas como visiones ni revelaciones en estos días; que todo eso había cesado con los apóstoles, y que no volvería a haber más."

Sin embargo, no tardé en descubrir que mi relato había despertado mucho prejuicio en contra de mí entre los profesores de religión, y fue la causa de una fuerte persecución, cada vez mayor; y aunque no era yo sino un muchacho desconocido, apenas entre los catorce y quince años de edad, y tal mi posición en la vida que no era un joven de importancia alguna en el mundo, sin embargo, los hombres de elevada posición se fijaban en mí lo suficiente para agitar el sentimiento público en mi contra y provocar con ello una encarnizada persecución; y esto fue general entre todas las sectas: todas se unieron para perseguirme.

En aquel tiempo me fue motivo de seria reflexión, y frecuentemente lo ha sido desde entonces, cuán extraño que un muchacho desconocido de poco más de catorce años, y además, uno que estaba bajo la necesidad de ganarse un escaso sostén con su trabajo diario, fuese considerado persona de importancia suficiente para llamar la atención de los grandes personajes de las sectas más populares del día; y a tal grado, que suscitaba en ellos un espíritu de la más rencorosa persecución y vilipendio. Pero, extraño o no, así aconteció; y a menudo fue motivo de mucha tristeza para mí.

Sin embargo, no por esto dejaba de ser un hecho el que yo hubiera visto una visión. He pensado desde entonces que me sentía igual que Pablo, cuando presentó su defensa ante el rey Agripa y refirió la visión, en la cual vio una luz y oyó una voz. Mas con todo, fueron pocos los que le creyeron; unos dijeron que estaba mintiendo; otros, que estaba loco; y se burlaron de él y lo vituperaron. Pero nada de esto destruyó la realidad de su visión. Había visto una visión, y él lo sabía, y toda la persecución debajo del cielo no iba a cambiar ese hecho; y aunque lo persiguieran hasta la muerte, aún así sabía, y sabría hasta su último aliento, que había visto una luz así como oído una voz que le habló; y el mundo entero no pudo hacerlo pensar ni creer lo contrario.

Así era conmigo. Yo efectivamente había visto una luz, y en medio de la luz vi a dos Personajes, los cuales en realidad me hablaron; y aunque se me odiaba y perseguía por decir que había visto una visión, no obstante, era cierto; y mientras me perseguían, y me vilipendiaban, y decían falsamente toda clase de mal en contra de mí por afirmarlo, yo pensaba en mi corazón: ¿Por qué me persiguen por decir la verdad? En realidad he visto una visión, y ¿quién soy yo para oponerme a Dios?, o ¿por qué piensa el mundo hacerme negar lo que realmente he visto? Porque había visto una visión; yo lo sabía, y sabía que Dios lo sabía; y no podía negarlo, ni osaría hacerlo; por lo menos, sabía que haciéndolo, ofendería a Dios y caería bajo condenación.

Mi mente ya estaba satisfecha en lo que concernía al mundo sectario: que mi deber era no unirme a ninguno de ellos, sino permanecer como estaba hasta que se me dieran más instrucciones. Había descubierto que el testimonio de Santiago era cierto: que si el hombre carece de sabiduría, puede pedirla a Dios y obtenerla sin reproche.


Seguí con mis ocupaciones comunes de la vida hasta el veintiuno de septiembre de mil ochocientos veintitrés, sufriendo continuamente severa persecución de toda clase de individuos, tanto religiosos como irreligiosos, por motivo de que yo seguía afirmando que había visto una visión.

Durante el tiempo que transcurrió entre la ocasión en que vi la visión y el año mil ochocientos veintitrés —habiéndoseme prohibido unirme a las sectas religiosas del día, cualquiera que fuese, teniendo pocos años, y perseguido por aquellos que debieron haber sido mis amigos y haberme tratado con bondad; y que si me creían engañado, debieron haber procurado de una manera apropiada y cariñosa rescatarme— me vi sujeto a toda especie de tentaciones; y, juntándome con toda clase de personas, frecuentemente cometía muchas imprudencias y manifestaba las debilidades de la juventud y las flaquezas de la naturaleza humana, lo cual, me da pena decirlo, me condujo a diversas tentaciones, ofensivas a la vista de Dios. Esta confesión no es motivo para que se me juzgue culpable de cometer pecados graves o malos, porque jamás hubo en mi naturaleza la disposición para hacer tal cosa. Pero sí fui culpable de levedad, y en ocasiones me asociaba con compañeros joviales, etc., cosa que no correspondía con la conducta que había de guardar uno que había sido llamado por Dios como yo. Mas esto no le parecerá muy extraño a cualquiera que se acuerde de mi juventud y conozca mi jovial temperamento natural.

Como consecuencia de estas cosas, solía sentirme censurado a causa de mis debilidades e imperfecciones. De modo que, por la noche del ya mencionado día veintiuno de septiembre, después de haberme retirado a la cama, me puse a orar, pidiéndole a Dios Todopoderoso perdón de todos mis pecados e imprudencias; y también una manifestación para saber de mi condición y posición ante él; porque tenía la más absoluta confianza de obtener una manifestación divina, como previamente la había tenido.

Encontrándome así, en el acto de suplicar a Dios, vi que se aparecía una luz en mi cuarto, y que siguió aumentando hasta que la habitación quedó más iluminada que al mediodía; cuando repentinamente se apareció un personaje al lado de mi cama, de pie en el aire, porque sus pies no tocaban el suelo.

Llevaba puesta una túnica suelta de una blancura exquisita. Era una blancura que excedía a cuanta cosa terrenal jamás había visto yo; y no creo que exista objeto alguno en el mundo que pueda presentar tan extraordinario brillo y blancura. Sus manos estaban desnudas, y también sus brazos, un poco más arriba de las muñecas; y de igual manera sus pies, así como sus piernas, poco más arriba de los tobillos. También tenía descubiertos la cabeza y el cuello, y pude darme cuenta de que no llevaba puesta más ropa que esta túnica, porque estaba abierta de tal manera que podía verle el pecho.

No sólo tenía su túnica esta blancura singular, sino que toda su persona brillaba más de lo que se puede describir, y su faz era como un vivo relámpago. El cuarto estaba sumamente iluminado, pero no con la brillantez que había en torno de su persona. Cuando lo vi por primera vez, tuve miedo; mas el temor pronto se apartó de mí.

Me llamó por mi nombre, y me dijo que era un mensajero enviado de la presencia de Dios, y que se llamaba Moroni; que Dios tenía una obra para mí, y que entre todas las naciones, tribus y lenguas se tomaría mi nombre para bien y para mal, o sea, que se iba a hablar bien y mal de mí entre todo pueblo.

Dijo que se hallaba depositado un libro, escrito sobre planchas de oro, el cual daba una relación de los antiguos habitantes de este continente, así como del origen de su procedencia. También declaró que en él se encerraba la plenitud del evangelio eterno cual el Salvador lo había comunicado a los antiguos habitantes.

Asimismo, que junto con las planchas estaban depositadas dos piedras, en aros de plata, las cuales, aseguradas a un pectoral, formaban lo que se llamaba el Urim y Tumim; que la posesión y uso de estas piedras era lo que constituía a los “videntes” en los días antiguos, o anteriores, y que Dios las había preparado para la traducción del libro.

Después de decirme estas cosas, empezó a citar las profecías del Antiguo Testamento. Primero citó parte del tercer capítulo de Malaquías, y también el cuarto y último capítulo de la misma profecía, aunque variando un poco de la forma en que se halla en nuestra Biblia. En lugar de citar el primer versículo cual se halla en nuestros libros, lo hizo de esta manera:

Porque, he aquí, viene el día que arderá como un horno, y todos los soberbios, sí, todos los que obran inicuamente, arderán como rastrojo; porque los que vienen los quemarán, dice el Señor de los Ejércitos, de modo que no les dejará ni raíz ni rama.

Entonces citó el quinto versículo en esta forma: He aquí, yo os revelaré el sacerdocio por medio de Elías el profeta, antes de la venida del grande y terrible día del Señor.

También expresó el siguiente versículo de otro modo: Y él plantará en el corazón de los hijos las promesas hechas a los padres, y el corazón de los hijos se volverá a sus padres. De no ser así, toda la tierra sería totalmente asolada a su venida.

Aparte de éstos, citó el undécimo capítulo de Isaías, diciendo que estaba por cumplirse; y también los versículos veintidós y veintitrés del tercer capítulo de los Hechos, tal como se hallan en nuestro Nuevo Testamento. Declaró que ese profeta era Cristo, pero que aún no había llegado el día en que “toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo”, sino que pronto llegaría.

Citó, además, desde el versículo veintiocho hasta el último, del segundo capítulo de Joel. También indicó que todavía no se cumplía, pero que se realizaría en breve; y declaró, además, que pronto entraría la plenitud de los gentiles. Citó muchos otros pasajes de las Escrituras y expuso muchas explicaciones que no pueden mencionarse aquí.

Por otra parte, me manifestó que cuando yo recibiera las planchas de que él había hablado —porque aún no había llegado el tiempo para obtenerlas— no habría de enseñarlas a nadie, ni el pectoral con el Urim y Tumim, sino únicamente a aquellos a quienes se me mandase que las enseñara; si lo hacía, sería destruido. Mientras hablaba conmigo acerca de las planchas, se manifestó a mi mente la visión de tal modo que pude ver el lugar donde estaban depositadas; y con tanta claridad y distinción, que reconocí el lugar cuando lo visité.

Después de esta comunicación, vi que la luz en el cuarto empezaba a juntarse en derredor del personaje que me había estado hablando, y así continuó hasta que el cuarto una vez más quedó a obscuras, exceptuando alrededor de su persona inmediata, cuando repentinamente vi abrirse algo como un conducto que iba directamente hasta el cielo, y él ascendió hasta desaparecer por completo, y el cuarto quedó tal como había estado antes de aparecerse esta luz celestial.

Me quedé reflexionando sobre la singularidad de la escena, y maravillándome grandemente de lo que me había dicho este mensajero extraordinario, cuando en medio de mi meditación, de pronto descubrí que mi cuarto empezaba a iluminarse de nuevo, y, en lo que me pareció un instante, el mismo mensajero celestial apareció una vez más al lado de mi cama.

Empezó, y otra vez me dijo las mismísimas cosas que me había relatado en su primera visita, sin la menor variación; después de lo cual me informó de grandes juicios que vendrían sobre la tierra, con gran desolación causada por el hambre, la espada y las pestilencias; y que esos penosos juicios vendrían sobre la tierra en esta generación. Habiéndome referido estas cosas, de nuevo ascendió como lo había hecho anteriormente.

Ya para entonces eran tan profundas las impresiones que se me habían grabado en la mente, que el sueño había huido de mis ojos, y yacía dominado por el asombro de lo que había visto y oído. Pero cual no sería mi sorpresa al ver de nuevo al mismo mensajero al lado de mi cama, y oírlo repasar y repetir las mismas cosas que antes; y añadió una advertencia, diciéndome que Satanás procuraría tentarme (a causa de la situación indigente de la familia de mi padre) a que obtuviera las planchas con el fin de hacerme rico. Esto él me lo prohibió, y dijo que, al obtener las planchas, no debía tener presente más objeto que el de glorificar a Dios; y que ningún otro motivo había de influir en mí sino el de edificar su reino; de lo contrario, no podría obtenerlas.

Después de esta tercera visita, de nuevo ascendió al cielo como antes, y otra vez me quedé meditando en lo extraño de lo que acababa de experimentar; cuando casi inmediatamente después que el mensajero celestial hubo ascendido la tercera vez, cantó el gallo, y vi que estaba amaneciendo; de modo que nuestras conversaciones deben de haber durado toda aquella noche".



















José Smith recibe la visita del Ángel Moroni el 21 de setiembre de 1823.

Debido a que las condiciones económicas de mi padre se hallaban sumamente limitadas, nos veíamos obligados a trabajar manualmente, a jornal y de otras maneras, según se presentaba la oportunidad. A veces estábamos en casa, a veces fuera de casa; y trabajando continuamente podíamos ganarnos un sostén más o menos cómodo.

En el año 1823 sobrevino a la familia de mi padre una aflicción muy grande con la muerte de mi hermano Alvin, el mayor de la familia. En el mes de octubre de 1825 me empleó un señor de edad llamado Josiah Stoal, del Condado de Chenango, Estado de Nueva York. Él había oído algo acerca de una mina de plata que los españoles habían explotado en Harmony, Condado de Susquehanna, Estado de Pensilvania; y antes de ocuparme ya había hecho algunas excavaciones para ver si le era posible descubrir la mina. Después que fui a vivir a la casa de él, me llevó con el resto de sus trabajadores a excavar en busca de la mina de plata, en lo cual estuve trabajando cerca de un mes sin lograr el éxito en nuestra empresa; y por fin convencí al anciano señor que dejase de excavar. Así fue como se originó el tan común rumor de que yo había sido buscador de dinero.

Durante el tiempo que estuve en ese trabajo, me hospedé con el señor Isaac Hale, de ese lugar. Fue allí donde por primera vez vi a mi esposa (su hija), Emma Hale. Nos casamos el 18 de enero de 1827 mientras yo todavía estaba al servicio del señor Stoal.

Por motivo de que continuaba afirmando que había visto una visión, la persecución me seguía acechando, y la familia del padre de mi esposa se opuso muchísimo a que nos casáramos. Por tanto, me vi obligado a llevarla a otra parte, de modo que nos fuimos y nos casamos en la casa del señor Tarbill, en South Bainbridge, Condado de Chenango, en Nueva York. Inmediatamente después de mi matrimonio dejé el trabajo del señor Stoal, me trasladé a la casa de mi padre y con él labré la tierra esa temporada.


Por fin llegó el momento de obtener las planchas, el Urim y Tumim y el pectoral. El día veintidós de septiembre de mil ochocientos veintisiete, habiendo ido al fin de otro año, como de costumbre, al lugar donde estaban depositados, el mismo mensajero celestial me los entregó, con esta advertencia: que yo sería responsable de ellos; que si permitía que se extraviaran por algún descuido o negligencia mía, sería desarraigado; pero que si me esforzaba con todo mi empeño por preservarlos hasta que él (el mensajero) viniera por ellos, entonces serían protegidos.

Pronto supe por qué había recibido tan estrictos mandatos de guardarlos, y por qué me había dicho el mensajero que cuando yo terminara lo que se requería de mí, él vendría por ellos. Porque no bien se supo que yo los tenía, comenzaron a hacerse los más tenaces esfuerzos por privarme de ellos. Se recurrió a cuanta estratagema se pudo inventar para realizar ese propósito. La persecución llegó a ser más severa y enconada que antes, y grandes números de personas andaban continuamente al acecho para quitármelos, de ser posible. Pero mediante la sabiduría de Dios permanecieron seguros en mis manos hasta que cumplí con ellos lo que se requirió de mí. Cuando el mensajero, de conformidad con el acuerdo, llegó por ellos, se los entregué; y él los tiene a su cargo hasta el día de hoy, dos de mayo de mil ochocientos treinta y ocho.

Sin embargo, la agitación continuaba, y el rumor con sus mil lenguas no cesaba de hacer circular calumnias acerca de la familia de mi padre y de mí. Si me pusiera a contar la milésima parte de ellas, llenaría varios tomos. Sin embargo, la persecución llegó a ser tan intolerable que me vi obligado a salir de Manchester y partir con mi esposa al Condado de Susquehanna, Estado de Pensilvania. Mientras nos preparábamos para salir —siendo muy pobres, y agobiándonos de tal manera la persecución que no había probabilidad de que se mejorase nuestra situación— en medio de nuestras aflicciones hallamos a un amigo en la persona de un caballero llamado Martin Harris, que vino a nosotros y me dio cincuenta dólares para ayudarnos a hacer nuestro viaje. El señor Harris era vecino del municipio de Palmyra, Condado de Wayne, en el Estado de Nueva York, y un agricultor respetable.

Mediante esta ayuda tan oportuna, pude llegar a mi destino en Pensilvania, e inmediatamente después de llegar allí, comencé a copiar los caracteres de las planchas. Copié un número considerable de ellos, y traduje algunos por medio del Urim y Tumim, obra que efectué entre los meses de diciembre —fecha en que llegué a la casa del padre de mi esposa— y febrero del año siguiente.

En este mismo mes de febrero, el antedicho señor Martin Harris vino a nuestra casa, tomó los caracteres que yo había copiado de las planchas, y con ellos partió rumbo a la ciudad de Nueva York. En cuanto a lo que aconteció, respecto de él y los caracteres, deseo referirme a su propio relato de las circunstancias, cual él me lo comunicó a su regreso, y que es el siguiente:


“Fui a la ciudad de Nueva York y presenté los caracteres que habían sido traducidos, así como su traducción, al profesor Charles Anthon, célebre caballero por motivo de sus conocimientos literarios. El profesor Anthon manifestó que la traducción era correcta y más exacta que cualquiera otra que hasta entonces había visto del idioma egipcio. Luego le enseñé los que aún no estaban traducidos, y me dijo que eran egipcios, caldeos, asirios y árabes, y que eran caracteres genuinos. Me dio un certificado en el cual hacía constar a los ciudadanos de Palmyra que eran auténticos, y que la traducción de los que se habían traducido también era exacta. Tomé el certificado, me lo eché en el bolsillo, y estaba para salir de la casa cuando el Sr. Anthon me llamó, y me preguntó cómo llegó a saber el joven que había planchas de oro en el lugar donde las encontró. Yo le contesté que un ángel de Dios se lo había revelado.

“Él entonces me dijo: ‘Permítame ver el certificado’. De acuerdo con la indicación, lo saqué del bolsillo y se lo entregué; y él, tomándolo, lo hizo pedazos, diciendo que ya no había tales cosas como la ministración de ángeles, y que si yo le llevaba las planchas, él las traduciría. Yo le informé que parte de las planchas estaban selladas, y que me era prohibido llevarlas. Entonces me respondió: ‘No puedo leer un libro sellado’. Salí de allí, y fui a ver al Dr. Mitchell, el cual confirmó todo lo que el profesor Anthon había dicho, respecto de los caracteres, así como de la traducción.”


La Restauración del Sacerdocio

Oliver Cowdery sirve de escribiente en la traducción del Libro de Mormón—José y Oliver reciben el Sacerdocio Aarónico de manos de Juan el Bautista—Son bautizados y ordenados, y reciben el espíritu de profecía.

El día 5 de abril de 1829, vino a mi casa Oliver Cowdery, a quien yo jamás había visto hasta entonces. Me dijo que había estado enseñando en una escuela que se hallaba cerca de donde vivía mi padre y, siendo éste uno de los que tenían niños en la escuela, había ido a hospedarse por un tiempo en su casa; y que mientras estuvo allí, la familia le comunicó el hecho de que yo había recibido las planchas y, por consiguiente, había venido para interrogarme.

Dos días después de la llegada del señor Cowdery (siendo el día 7 de abril), empecé a traducir el Libro de Mormón, y él comenzó a escribir por mí.


* * * * * *

El mes siguiente (mayo de 1829), encontrándonos todavía realizando el trabajo de la traducción, nos retiramos al bosque un cierto día para orar y preguntar al Señor acerca del bautismo para la remisión de los pecados, del cual vimos que se hablaba en la traducción de las planchas. Mientras en esto nos hallábamos, orando e implorando al Señor, descendió un mensajero del cielo en una nube de luz y, habiendo puesto sus manos sobre nosotros, nos ordenó, diciendo:

Sobre vosotros, mis consiervos, en el nombre del Mesías, confiero el Sacerdocio de Aarón, el cual tiene las llaves del ministerio de ángeles, y del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados; y este sacerdocio nunca más será quitado de la tierra, hasta que los hijos de Leví de nuevo ofrezcan al Señor un sacrificio en rectitud.


Video de la Restauración del Sacerdocio, en Inglés (la versión en español de este video puede verse en esta dirección: http://www.youtube.com/watch?v=7KPWFfYiGzg&feature=related ):



De acuerdo con el relato de José Smith, después de recibir el sacerdocio de Aarón, por medio de la imposición de manos de Juan el Bautista, tanto él como Oliverio Cowdery recibieron el Sacerdocio de Melquisedec por conducto de los apóstoles Pedro, Santiago y Juan (quienes, como seres resucitados, visitaron a José y a Oliverio). Sólo después de haber recibido la autoridad del Sacerdocio de Melquisedec, José Smith restaura la Iglesia de Jesucristo sobre la tierra con el siguiente nombre: "La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días".

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es dirigida, en la actualidad, por un profeta y doce apóstoles. Aquí presentamos fotografías de los líderes actuales de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días:


















Desde el 4 de febrero de 2008, la Primera Presidencia ha estado constituida por Thomas S. Monson, el presidente de la Iglesia, Henry B. Eyring el primer consejero y Dieter F. Uchtdorf el segundo consejero. Hasta el presente son ellos, conjuntamente con el Consejo de los Doce Apóstoles, los que dirigen todos los aspectos de esta fe a nivel mundial.














En la actualidad, los hombres que conforman el Quórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días son escogidos por la Primera Presidencia y son:

1.Presidente Boyd K. Packer (n. 1924), llamado en 1970. Presidente en funciones 1994-2008. Presidente 2008-
2.Élder L. Tom Perry (n. 1922), llamado en 1974
3.Élder Russell M. Nelson (n. 1924), llamado en 1984
4.Élder Dallin H. Oaks (n. 1932), llamado en 1984
5.Élder M. Russell Ballard (n. 1928), llamado en 1985
6.Élder Richard G. Scott (n. 1928), llamado en 1988
7.Élder Robert D. Hales (n. 1932), llamado en 1994
8.Élder Jeffrey R. Holland (n. 1940), llamado en 1994
9.Élder David A. Bednar (n. 1952), llamado en 2004
10.Élder Quentin L. Cook (n. 1940), llamado en 2007
11.Élder D. Todd Christofferson (n. 1945), llamado en 2008
12.Élder Neil L. Andersen (n. 1952), llamado en 2009


JOSÉ SMITH Y LA MASONERÍA

A diferencia de lo que ocurre con Charles T. Russell (fundador de los Testigos de Jehová) que no eran masón sino Iluminati satanista, José Smith sí fue masón.

Este asunto es crucial, no sólo en la historia de la iglesia mormona sino también en la historia del cristianismo en general.

La Masonería y la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica

A continuación mencionaremos los nombres de algunos personajes importantes de la revolución americana que fueron masones:

Benjamin Franklin

George Washington

John Paul Jones

Ethan Allen

Edmund Burke

John Claypoole

William Daws

Robert Livingston

Paul Revere

Colonel Benjamin Tupper

Es de suma importancia aclarar, en este punto, que el satanismo y la hechicería comienzan a infiltrarse en la masonería en una época posterior a la independencia de los Estados Unidos. Fueron precisamente los Iluminati (creados por los Jesuitas el mismo año en que triunfó la revolución americana [1776]) los que gradualmente introdujeron elementos satanistas en los rituales de ciertas lógias masónicas.

El Libro de Mormón y la Revolución Americana

El relato (mejor dicho, la profecía) que se encuentra en el Libro de Mormón, respecto de la independencia de los Estados Unidos, da a los mormones una visión muy particular de los roles tanto de la cúpula que dirige a la Iglesia católica como de la masonería en la historia del cristianismo.

En el capítulo 13, del primer libro de Nefi, aparece la siguiente profecía (hecha aproximadamente 600-529 años antes del nacimiento de Cristo) respecto de la apostasía de la Iglesia Primitiva, el oscurantismo religioso, el descubrimiento de América (Cristobal Colón), y las guerras de independencia:

"1 Y aconteció que el ángel me habló, diciendo: ¡Mira! Y miré, y vi muchas naciones y reinos.
2 Y me dijo el ángel: ¿Qué ves? Y yo dije: Veo muchas naciones y reinos.
3 Y me dijo él a mí: Éstas son las naciones y los reinos de los gentiles.
4 Y aconteció que vi entre las naciones de los gentiles la formación de una grande iglesia.

5 Y el ángel me dijo: He aquí la formación de una iglesia que es la más abominable de todas las demás iglesias, que mata a los santos de Dios, sí, y los atormenta y los oprime, y los unce con un yugo de hierro, y los reduce al cautiverio.
6 Y aconteció que vi esta grande y abominable iglesia, y vi que el diablo fue su fundador.
7 Y vi también oro y plata y sedas y escarlatas y linos de fino tejido y toda especie de vestiduras preciosas; y vi muchas rameras.
8 Y el ángel me habló, diciendo: He aquí, el oro y la plata, las sedas y escarlatas, y los linos de fino tejido, y los preciosos vestidos, y las rameras, son lo que desea esta grande y abominable iglesia.
9 Y también, por motivo de las alabanzas del mundo, destruyen a los santos de Dios y los reducen al cautiverio.
10 Y sucedió que miré, y vi muchas aguas; y éstas separaban a los gentiles de la posteridad de mis hermanos.
11 Y aconteció que el ángel me dijo: He aquí, la ira de Dios está sobre la posteridad de tus hermanos.
12 Y miré, y vi entre los gentiles a un hombre que estaba separado de la posteridad de mis hermanos por las muchas aguas; y vi que el Espíritu de Dios descendió y obró sobre él; y el hombre partió sobre las muchas aguas, sí, hasta donde estaban los descendientes de mis hermanos que se encontraban en la tierra prometida.
13 Y aconteció que vi al Espíritu de Dios que obraba sobre otros gentiles, y salieron de su cautividad, cruzando las muchas aguas.
14 Y sucedió que vi muchas multitudes de gentiles sobre la tierra de promisión, y vi que la ira de Dios vino sobre los descendientes de mis hermanos, y fueron dispersados delante de los gentiles, y afligidos.
15 Y vi que el Espíritu del Señor estaba sobre los gentiles, y prosperaron y obtuvieron la tierra por herencia; y vi que eran blancos y muy bellos y hermosos, semejantes a los de mi pueblo antes que los mataran.
16 Y aconteció que yo, Nefi, vi que los gentiles que habían salido de la cautividad se humillaron delante del Señor, y el poder del Señor estaba con ellos.
17 Y vi que las madres patrias de los gentiles se hallaban reunidas sobre las aguas, y sobre la tierra también, para combatirlos.
18 Y vi que el poder de Dios estaba con ellos, y también que la ira de Dios pesaba sobre todos aquellos que estaban congregados en contra de ellos para la lucha.
19 Y yo, Nefi, vi que los gentiles que habían salido de la cautividad fueron librados por el poder de Dios de las manos de todas las demás naciones."
(1 Nefi 13:1-19)













Don José de San Martín, el gran libertador argentino, pertenecía a la Logia Masónica "Lautaro".





George Washington, primer presidente de los Estados Unidos, pertenecía a la Logia Fredericksburg Nº 4 de la ciudad homónima del estado de Virginia en las colonias británicas al norte de América, hoy Estados Unidos.


La Masonería desde el Punto de Vista Mormón

Desde el punto de vista de los líderes mormones, la masonería fue (hasta mediados del siglo XIX) Una especie de "organización precursora" de la "Restauración de la Iglesia Verdadera de Jesucristo".

Los líderes mormones entienden que la masonería no es una religión. Con su apoyo logístico y económico, a quienes luchaban por la independencia de América, esta sociedad contribuyó a la preparación de una tierra en donde la verdadera iglesia de Jesucristo pudiese ser restaurada; una tierra de libertad: Los Estados Unidos de Norteamérica.

La masonería filantrópica, la masonería altruista, la masonería independentista, aquella que no se ha contaminado con el satanismo de los iluminati, esa masonería aun existe y mantiene una relación amistosa con los líderes mormones.


La Masonería y su Relación con el Templo del Rey Salomón:

José Smith, el profeta de la restauración, supo que las ceremonias, y el simbolismo de los masones, tenían una relación con las ceremonias del Templo del Rey Salomón.

La metodología de la enseñanza de los masones había sido tomada (o copiada) de los ritos (de iniciación y avance) que se efectuaban en el Templo de Salomón.

Las ceremonias y los ritos del Templo de Salomón era ordenanzas "preparatorias" para el pueblo del Señor.

Por medio de José Smith, el Señor reveló las ceremonias sagradas que se efectúan en los Templos Mormones en la actualidad.

La relación entre las ceremonias del Templo de Salomón y las que se efectúan en los Templos SUD modernos, es la misma que existe entre la "preparación" y la "plenitud".


Los Templos Mormones por Dentro

Video 1:


Video 2:


Los Templos son lugares sagrados.


UN APÓSTOL DE LA IGLESIA MORMONA HABLA SOBRE JOSÉ SMITH Y LA MASONERÍA

"Nauvoo, la ciudad hermosa, fue fundada por los Santos de los Últimos Días en 1839, casi diez años después de que la Iglesia había sido organizada. La década había sido una de persecución irracional contra los miembros de la Iglesia. Las fuerzas del mal parecían estar combinadas contra la restauración del Evangelio de Jesucristo.

El Profeta, para salvar su vida, se vio obligado a huir de Kirtland, Ohio, sede de la Iglesia en donde se habían construido un templo hermoso y muchas empresas progresistas. Los Santos como organización fueron expulsados de Missouri, en virtud de una "orden de exterminio" emitida por el gobernador del estado. En la búsqueda de una ciudad de refugio se fundó Nauvoo, en aquel entonces un pueblo miserable llamado Comerce.


El asentamiento en Nauvoo se efectuó con la esperanza de que las personas pudiesen vivir en paz para adorar al Dios de los cielos a su propia manera. Allí se efectuaron muchas construcciones, pronto Nauvoo se convirtió en la ciudad más poblada y próspera en Illinois. Pero poco después de su llegada allí, los vecinos comenzaron a cuestionar las doctrinas de la Iglesia, en particular, la revelación. La prosperidad de los Santos también incitó los celos por parte de aquellos que no pagarían el precio del trabajo duro para obtener el éxito, o que especulaban en tierras y otras propiedades. La persecución comenzó a aumentar tanto allí como en otros lugares.

Los Santos sabían muy bien los sufrimientos de la persecución de las multitudes. José Smith, el líder, buscó los medios para sofocar la creciente ola de oposición.

Muchos de los santos eran masones, como el hermano de José, Hyrum, Heber C. Kimball, Elijah Fordham, Newel K. Whitney, y James Adams. Estos miembros llamaron la atención sobre el espíritu de hermandad y el amor fraternal que eran los fundamentos de la fraternidad masónica y que caracterizaban a las actividades masónicas
.

En los roles de la Masonería, las Logias se mantendrán en alto en el que no algunos, sino todos dan con alegría de su tiempo y trabajos para hacer felices a los demás, no parte del tiempo, sino todo el tiempo.

Este ideal estaba muy de acuerdo con los altos ideales del Profeta. Por otra parte, se reconoció que muchos de los destacados, e influyentes, hombres del Estado eran masones los cuales podrían ser gran ayuda si se presentase algún peligro. La asociación con esta fraternidad podría ayudar a disminuir las persecuciones de la chusma a la que la Iglesia había sido sometida en Ohio y Missouri, así razonaron los asesores del Profeta.

La gente de la Iglesia necesitaba amigos. El trabajo en Nauvoo se vería obstaculizado si se permitía que la oposición a la Iglesia creciera. El Profeta y sus hermanos y hermanas de la Iglesia había sufrido mucho sin causa. Ellos querían la paz. Los amigos masones podrían también ser un apoyo. Así, a la luz de la historia, corrió los pensamientos de la gente
.

Con la aquiescencia del Profeta, los miembros de la Iglesia, que eran masones, pidieron al Gran Maestre de Illinois el permiso para crear una logia en Nauvoo. En respuesta se les concedió permiso, en octubre de 1841, para celebrar reuniones de la logia, pero no fue sino hasta el 15 de marzo de 1842, antes de que se le diera autoridad para crear una logia en Nauvoo y para introducir a los nuevos miembros. Joseph Smith se convirtió en un miembro. En el momento de presentar la organización, José Smith recibió algunos de los grados en la Masonería. Nunca fue un masón activo. Su otro trabajo consumía su tiempo y energía. Su historia muestra que estaba muy ocupado en ese momento con una multitud de asuntos de la Iglesia. Las cuestiones de la Logia tendrían que quedar en otras manos". (Elder John A. Widtsoe)


EL CORO DE LA IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS:

El coro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, más conocido como el "Coro del Tabernáculo Mormón", es quizá uno de los misioneros más exitosos que tiene la Iglesia. Sus canciones han permitido que miles de personas sientan el Espíritu Santo en sus corazones y tomen la desición de conocer la Iglesia. Dicen que una imágen vale más que mil palabras, en el caso del coro mormón podemos decir que una canción vale más que mil palabras:



Este extraordinario himno se titula "Oh Holy Night", y se refiere al nacimiento, y a la misión, de Jesucristo.


EL BAUTISMO

El bautismo es la puerta de entrada al reino de Dios:




LA LUCHA CONTRA LA PORNOGRAFÍA Y EL HOMOSEXUALISMO:

Uno del osobjetivos de los satanistas de élite, en el mundo, es la legalización de los matrimonios entre homosexuales y la adopción de niños por parte de estos.

Los líderes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se han expresado, con claridad, respecto de estos asuntos. En el siguiente mensaje el Elder Boyd K. Paker (presidente del consejo de los doce apóstoles, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) habla acerca de los peligros de la pornografía y del homosexualismo:




---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------......................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... ISRAEL ETERNAMENTE: El Estado Judio de Israel permanecerá para siempre. Hamas al igual que el iraní Hezbolla (la organización terrorista más diabólica que existe sobre la tierra) buscan la desaparición de Israel. El estado Judío se enfrenta a fuerzas extremadamente malignas que colocan niños (sus propios hijos) como escudos humanos el los lugares (generalmente subterraneos) dónde tienen sus armas de largo alcance. Esto con el propósito de mostrar a Israel como un estado criminal. Los terroristas iraníes y palestinos han transformado tanto Gaza como la parte sur del Líbano en verdaderos infiernos. Han construido gran cantidad de túneles subterraneos en los que han muerto muchos de sus militantes luego de los bobmbardeos estratégicos israelíes. Pero a sus líderes (especialmente a Nasralá) eso no les importa. Nasralá (líder de Hezbolla) odia a Israel. Hezbolla torturó hasta la muerte (tal como hicieron con William F. Buckley en 1984) a los soldados Ehud Goldwasser y Eldad Regev (dos sacrificios humanos) y luego congeló sus cuerpos y los devolvió a Israel en un intercambio de prisioneros. Luego, con el cinismo que caracteriza a los hombres que han entregado su corazón a Satanás, dijeron que fueron los mismos israelíes quienes los mataron. Israel no será derrotado Jamás. Israel permanecerá para siempre. Israel eternamente. ¡Viva Israel! ¡Viva Jerusalen!..................................................................................................................................................................................HEZBOLLA, el partido del diablo.- sus crimenes: Julio 19, 1982: El presidente de la American University en Beirut, S. Davis Dodge, es secuestrado. Se cree que Hezbollah estuvo detrás de esto y de la mayoría de los 30 otros secuestros de occidentales en los siguientes diez años. Abril 18, 1983: Hezbollah ataca a la embajada de EE.UU. en Beirut con un coche bomba, matando a 63 personas, 17 de los cuales eran ciudadanos estadounidenses. Octubre 23, 1983: Hezbollah ataca el cuartel de la Marina de EE.UU. con un camión bomba, matando a 241 miembros del personal militar estadounidense estacionado en Beirut como parte de una fuerza de mantenimiento de la paz. Ese mismo año, un ataque separado contra la base militar francesa en Beirut mata a 58. Septiembre 20, 1984: El grupo ataca nuevamente la Embajada de los EE.UU. en Beirut con un coche bomba, matando a dos estadounidenses y otras 22 personas. Marzo16, 1984: William F. Buckley, agente de la CIA que trabaja en la Embajada de EE.UU. en Beirut, es secuestrado y posteriormente asesinado. Abril 12, 1984: Hezbollah ataca a un restaurante cerca de la Base de la Fuerza Aérea de los EE.UU. en Torrejón, España. La explosión mata a dieciocho soldados estadounidenses y hiere a 83 personas. Diciembre 4, 1984: Los terroristas de Hezbollah secuestran un avión de Kuwait Airlines. Cuatro pasajeros son asesinados, entre ellos dos estadounidenses. Febrero 16, 1985: Hezbollah publica su manifiesto. En él deja constancia que la lucha del grupo continuará hasta que Israel sea destruido, y rechaza cualquier tratado de cese del fuego o de paz con Israel. El documento también ataca a los EE.UU. y Francia. Junio 14, 1985: Los terroristas de Hezbollah secuestran el avión que hacía el vuelo 847 de TWA. Los secuestradores golpearon brutalmente a los pasajeros. Robert Stethem, un buzo de la Marina EE.UU, antes de matarlo arrojaron su cuerpo en la pista en el aeropuerto de Beirut. Otros pasajeros quedaron retenidos como rehenes antes de ser puestos en libertad el 30 de junio. Diciembre 31, 1986: Bajo el alias de la Organización “Los Oprimidos de la Tierra”, Hezbollah anuncia que ha secuestrado y asesinado tres judíos libaneses. La organización ya había asumido la responsabilidad por matar a cuatro otros judíos desde 1984. Febrero 17, 1988: El grupo secuestra al Coronel William Higgins, un infante de marina EE.UU. sirviendo a un grupo de las Naciones Unidas “Supervisión de la Tregua en el Líbano”, y más tarde lo asesinó. Octubre 22, 1989: Los miembros del parlamento libanés disuelto ratifican el Acuerdo de Taif. Aunque el pacto llama a la “disolución de todas las milicias libanesas y no libanesas”, Hezbollah sigue activo. Febrero 16, 1992: Sayyad Hassan Nasrallah, se hace cargo de Hezbolah después de que Israel ajusticiara al líder del grupo, Abbas Musawi. Marzo 17, 1992: Con la ayuda de la inteligencia iraní, bombas de Hezbollah destruyen la embajada de Israel en Buenos Aires, matando a 29 personas e hiriendo a más de 200. Julio 18, 1994: Esta vez el objetivo de Hezbollah fue el centro comunitario judío AMIA en Buenos Aires. De nuevo con la colaboración de Irán, el atentado terrorista mató a 85 personas e hirió a más de 200. Noviembre 28, 1995: Hezbollah bombardea ciudades en el norte de Israel con las descargas de cohetes Katyusha, en uno de los numerosos ataques del grupo contra civiles israelíes. Marzo 30, 1996: Hezbollah dispara 28 cohetes Katyusha contra ciudades israelíes del norte. Una semana más tarde, el grupo lanza 16 misiles, hiriendo a 36 israelíes. Israel responde con una gran ofensiva, conocida como “Las uvas de la ira”, operación para detener el fuego de misiles de Hezbollah. Agosto 19, 1997: Hezbollah abre el fuego en el norte de Israel con docenas de cohetes y morteros en uno de los frecuentes ataques del grupo contra civiles israelíes. Diciembre 28, 1998: Hezbollah ataca el norte de Israel con docenas de cohetes en otra de las numerosas agresiones del grupo contra civiles israelíes. Mayo 17, 1999: Hezbollah repite la modalidad del ataque de diciembre 1998. Junio 24, 1999: Abre el fuego Hezbollah en el norte de Israel, matando a dos israelíes. Mayo 23, 2000: Israel retira todas las tropas de Líbano después de 18 años que estas patrullasen la “zona de seguridad”, una franja de tierra en el sur del país, creada para prevenir los ataques en el norte de Israel. Junio 2000: Naciones Unidas, por medio de Kofi Annan, el Secretario General del organismo, certifica la retirada de Israel del Líbano. Poco después, el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba el informe de Annan. Hezbollah no obstante, alega que Israel ocupa el Líbano, aduciendo que la pequeña área de las Granjas de Shaba’a que Israel capturó de Siria durante la guerra de 1967, eran territorio libanés. Octubre 7, 2000: Hezbollah ataca un puesto militar de Israel y secuestra a tres soldados israelíes. A mediados del mismo mes, el líder de Hezbollah, Nasrallah, anunció que el grupo también capturó a un coronel civil israelí, Eljanan Tannenbaum. En enero de 2004, Israel libera a más de 400 prisioneros árabes a cambio de Tannenbaum y los soldados. Los soldados estaban muertos, un hecho que no se dio a conocer a Israel hasta que el intercambio se llevó a cabo. Tannenbaum, un oscuro ex oficial de las FDI, había sido secuestrado mientras intentaba consolidar un negocio de drogas. Israel lo quería de vuelta a fin de determinar si había suministrado a sus secuestradores, secretos militares. Abril 9, 2002: Hezbollah lanza cohetes Katyusha casi a diario contra ciudades del norte de Israel y también ataca las tropas israelíes en las granjas de Shaab’a. Agosto 10, 2003: Morteros que lanza Hezbollah matan a un niño israelí de 16 años de edad, y producen heridas a otros. Septiembre 2, 2004: las Naciones Unidas publica la Resolución 1559 donde pide “que se disuelvan y desarmen todas las milicias libanesas y no libanesas”, en referencia a Hezbollah. Deciembre 2004: Tanto los Estados Unidos y la red de televisión por satélite de Francia prohibieron la emisora de televisión de Hezbollah, Al Manar. Un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. afirma que el canal “predica la violencia y el odio.” Julio 12, 2006: Terroristas de Hezbollah atacan Israel con cohetes Katyusha, cruzan la frontera y secuestran a los soldados israelíes Eldad Regev y Ehud Goldwasser. Tres de sus camaradas murieron en el ataque inicial. Cinco soldados más fallecen posteriormente cuando Israel lanza una operación para rescatar a los soldados y expulsar de la frontera a Hezbollah, que intensifica los ataques contra las ciudades del norte de Israel. Como consecuencia de la agresión injustificada se desencadenó La Segunda Guerra del Líbano que comenzó el 12 de julio de 2006 y finalizó el 14 de agosto al entrar en vigencia la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad da Naciones Unidas que estableció un alto el fuego ese mismo día. Casi dos años después se produjo el canje de los restos de Eldad Regev y Ehud Goldwasser por el asesino Samir Kuntar y otros cuatro prisioneros libaneses, entre los que se encontraba otro criminal, Hussein Ali Suleiman, plus 199 cadáveres de terroristas del Hezbollah que, en una muestra tangible de crueldad y sadismo, mantuvo oculto hasta último momento, que los soldados habían sido asesinados dos años antes, en el mismo momento de su intento de secuestro. Inclusive un día antes de la entrega de los ataúdes que contenían sus cuerpos, el diario libanés Al-Akhba, vinculado al Hezbollah, contribuyó a la tortura psicológica, deslizando que uno de los soldados, había muerto el día del ataque a las posiciones israelíes, sin precisar cuál de ellos, dejando de esa manera expedita la esperanza que al menos uno de ellos podía estar con vida. A fines de junio de 2011 las agencias de noticias internacionales difundieron que fuentes cercanas a la magistratura libanesa, recibieron el informe del Tribunal Especial para el Líbano (TSL), con sede en Holanda, confirmando que cuatro miembros prominentes del movimiento chiíta libanés Hezbollah fueron acusados del crimen del ex primer ministro del Líbano Rafiq Hariri. ............................................................................................................................................................................... Archivo Enero 2010 a Noviembre 2010: Hezbollah usa niños discapacitados como escudos humanos Las reiteradas denuncias acerca de la perversa metodología de Hezbollah de utilizar como escudos humanos a civiles en el Líbano, en la guerra que sostuvo con Israel en 2006, al montar una vasta estructura militar en áreas populosas, quedaron fidedignamente corroboradas por la inusual revelación del IDF (Israel Defense Force) a la prensa de la ubicación precisa de los escondites y refugios del grupo terrorista chiíta armado y financiado por Irán, en el sur del País de los Cedros. Un oficial del Comando Norte israelí exhibió a la agencia de noticias Associated Press fotos de puestos de avanzada del Hezbollah ocultos en zonas civiles, lo que constituye una flagrante violación de la Convención de Ginebra para la Protección de Víctimas de Conflictos Armados, cuyo protocolo estipula que no se pueden utilizar a civiles como escudos en contiendas militares. Otras pruebas aportadas por el ejército israelí, destacan que muchos almacenes de armas se encuentran en casas de civiles. Al respecto, las displicentes tropas de Naciones Unidas encargadas de patrullar la zona, alegan que no pueden confirmar ni negar la veracidad de las acusaciones, en virtud que están inhibidas de hurgar en propiedades privadas. Un hecho que patentiza el grado de crueldad y desprecio por la vida humana, que caracteriza al Hezbollah, cuyo significado en árabe es paradójicamente “Partido de Dios” es que uno de los depósitos de armamentos descubiertos, está en un hogar para niños con discapacidad mental ubicado en el pueblo de Aita al Shaah, al sur del Líbano. La elección de éste último lugar, retrotrae por su semejanza a la denominada por los medios de comunicación “masacre” de Qana, donde Israel fue acusada en la Segunda Guerra del Líbano en 2006, de causar “deliberadamente” bajas civiles por organizaciones como Human Right Watch y algunos gobiernos pseudo progresistas como el de Rodríguez Zapatero, que vil y convenientemente, omitieron señalar que el Hezbollah había emplazado sus cohetes en la azotea de un edificio de Qana en el que residían también niños discapacitados usados como escudos humanos, con la diabólica intención de atraer las bombas israelíes hacia ese lugar y posteriormente clamar ante el mundo por una nueva masacre. No obstante haber respondido a ataques provenientes de ese lugar, Israel se lamentó y disculpó por la muerte de los niños, ya que nunca fue su intención matarlos, a diferencia de los terroristas del Hezbollah y Hamas, que asesinan en forma deliberada a cualquier civil, hombre, mujer o niño. La deleznable estrategia de Hezbollah fue denunciada en esa misma época por la organización Christian Solidarity Internacional(CSI) que señalaba que pueblos libaneses cristianos como Ain Ebel, Rmeish, Alma Alshaab y otros, estaban siendo usados por el grupo fundamentalista musulmán, para atacar desde allí con misiles a Israel. “Hezbollah está repitiendo el mismo patrón que siguieron contra Israel en 1996. Se esconden entre la población civil y lanzan sus ataques protegidos por un escudo humano”, afirmaba el ex comandante del ejército libanés de la zona sur, Coronel Charbel Barkat. Asimismo, un cristiano de Ain Ebel, quien no quiso ser identificado para evitar posibles represalias de Hezbollah, contó que descubrió a un grupo de guerrilleros del movimiento terrorista sobre el techo de su casa mientras se preparaban para arrojar algunos misiles Katyushka. Ignorando sus ruegos para que no los lanzaran, los extremistas lo hicieron. El hombre tuvo apenas tiempo de reunir a su familia y huir del lugar que unos quince minutos después fue destruido, previsiblemente, por un ataque aéreo israelí. Además de utilizar las casas de los cristianos para los ataques, los miembros de Hezbollah, sádicamente, también evitaban que huyesen. Como resultante de la influencia de la izquierda fascista, la propaganda islámica y el antisemitismo remilgado,encubierto contemporáneamente como antisionismo, el hecho de avisar con antelación que el Hezbollah continúa utilizando a los civiles como escudos humanos, probablemente, no será óbice para que la gran mayoría de los medios, organizaciones de derechos humanos, la opinión pública, y muchos gobiernos “progresistas” sigan condenando en el futuro a Israel y no a los verdaderos responsables, por causar víctimas civiles. SIRIA Y HEZBOLLA.- El maligno grupo armado Hezbollá apoya en todos los aspectos al presidente Sirio Basar Al-Assad. A este diabólico grupo no le interesa en lo absoluto el pueblo sirio. Lo único que le interesa es el derramamiento de sangre. Hezbollá es una bestia sedienta de sangre. Si existen centros de tortura en Siria es por Hezbollá. Si existen centros de tortura en Irán es por Hezbollá. EL ASESINATO DE CIVILES EN SIRIA.- Es, en realidad, una versión moderna de los sacrificios humanos que en la antigûedad se ofrecían a Moloc. Moloc era una divinidad adorada por el pueblo fenicio, mencionada varias veces en la Biblia. La palabra Molech no representa la pronunciación original del nombre en hebreo, no es más que la vocalización del griego Moloch encontrada en la traducción griega del Antiguo Testamento conocida como la Septuaginta. Los sacrificios preferidos por Moloch eran los niños, especialmente los bebés, por ser los seres más impregnados de materia, característica que los adultos perdían con el tiempo al desarrollar su espíritu. En los templos en los que se rendía culto a Moloch se encontraba una enorme estatua de bronce del dios. Dicha estatua estaba hueca, y la figura de Moloch tenía la boca abierta y los brazos extendidos, con las manos juntas y las palmas hacia arriba, dispuesto a recibir el holocausto. Dentro de la estatua se encendía un fuego que se alimentaba continuamente durante el holocausto. En ocasiones los brazos estaban articulados, de manera que los niños que servían de sacrificio se depositaban en las manos de la estatua, que por medio de unas cadenas se levantaban hasta la boca, introduciendo a la víctima dentro del vientre incandescente del dios. Durante el sacrificio, los sacerdotes del templo hacían sonar tambores, trompetas y tímbalos, de manera que no oían los llantos de los niños. Diodoro Sículo (Diodorus Siculus) (20.14) escribió: Había en la ciudad una imagen de bronce de Cronos con las manos extendidas, las palmas hacia arriba y cada niño que era colocado en ellas era subido y caía por la boca abierta dentro del fuego. Teodoro también relata que los familiares tenían prohibido llorar, y que cuando Agatocles derrotó a Cartago, los nobles cartagineses creyeron que habían disgustado a Moloch, así que sustituyeron a los niños recién nacidos por sus propios hijos para el sacrificio. Intentaron compensar al dios realizando el holocausto con 200 niños de las mejores familias ininterrumpidamente, llegando a sacrificar 300 en total. La gigantesca estatua de bronce estaba al rojo, y las tropas que sitiaban la ciudad asistían al espectáculo desde las murallas exteriores que ya habían conquistado. El presidente sirio Al Asad, al igual que los líderes de Hezbollà, es un adorador secreto de dioses falsos. Él ha matado y seguirá matando a civiles inocentes e inermes, de su propio pueblo. Que no les quepa la menor duda.